lunes, 29 de noviembre de 2010

Escribir una novela, más o menos larga


Hace unos días retomé una novela que había iniciado a mediados del 2009, y que ya he abandonado en varias ocasiones. La novela se inició en forma de diario, después decidí escribirla en tercera persona desde el punto de vista del protagonista y, ahora, cuando la he vuelto a coger no me sentía cómoda, no conseguía tomarle el ritmo. Finalmente he decidido escribirla en primera persona, alternando el pasado y el presente, ya que hay capítulos en los que el protagonista nos habla de su infancia y otros que se desarrollan en la época actual.
Es la primera novela que voy a escribir en primera persona y tengo dudas sobre el resultado, pero ya he tomado la decisión. No será un texto largo, no creo que la historia dé para más de 120-150 páginas, quizás eso ayude a que no se haga demasiado pesado estar escuchando siempre la misma voz.
El otro día, en la presentación de mi libro en Jaén, alguien me preguntaba si no me había planteado escribir una novela más larga. Mi respuesta fue algo así: creo que no estoy preparada para afrontar ese desafío, por dos motivos, por la falta de tiempo y por la organización. En cuanto al primero, está claro, el tiempo que empleo en escribir es fragmentario, me cuesta mucho dedicar un día entero a la escritura, una novela de más envergadura necesita muchas horas y, a ser posibles, seguidas. En cuanto al segundo, no soy una persona organizada, no suelo tomar notas, quiero llevarlo todo en la cabeza, y si a esto añadimos que mi memoria no es demasiado buena, se puede imaginar el resultado, un auténtico caos. Terminé comentando que quizás mi sitio esté en el cuento y en la novela corta, no todos estamos capacitados para escribir novelones de más de 500 páginas.
Quizás otro motivo sea que me gusta contar las historias en pocas palabras, depurar el lenguaje, estrujarlo, sacarle el máximo rendimiento. A veces, leyendo novelas, sobre todo esas tan largas, observo que hay ideas o conceptos que se repiten con demasiada frecuencia; que se insiste sobre lo mismo; que se podrían eliminar párrafos enteros sin afectar a la historia. Y no me gusta, tengo la sensación de que me hacen perder el tiempo.
No todas las novelas son así, por supuesto, no creo que se pueda valorar la calidad de una novela por el número de sus páginas. Hay ejemplos de novelas excelentes de los dos tipos.
Y tengo que añadir que admiro a los escritores que son capaces de crear obras maestras de muchos cientos de páginas. Como admiro a los que tienen la habilidad de escribir novelas históricas bien documentadas, algo para lo que me considero una auténtica inútil.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Más reseñas de Trece cuentos inquietantes




Tengo que agradecer a J.E. Álamo la estupenda reseña que hace de mi libro en su blog Letras para Soñar, de la que pongo por aquí un extracto:
"En Trece Cuentos Inquietantes, Felisa destila un fino sentido del humor, una acidez galopante y una alegría a la hora de torturar y matar a sus personajes que te deja KO en pocos segundos. (Magistral en este sentido, el segundo de los relatos: Historias Truncadas). Pero ojo, que no estamos hablando de una antología de terror; para nada. Estamos hablando de realismo puro y duro, de la vida y sus avatares pero a pecho descubierto, sin ñoñeces ni guantes de seda. Aunque también advierto que entre mucha sangre y violencia, tienen cabida la sonrisa y hasta la carcajada como ocurre en el relato El Misterio de mi Boda. Otras de las historias son dramáticas y tiernas a la vez como La Habitación de Pensar y El Tiempo Detenido y los hay espeluznantes como La Piel de la Serpiente y El Número Cuatro, dos maravillosos relatos que recrean ambientes opresivos y asfixiantes de manera magistral."
Y esta mañana he descubierto otra reseña, gracias a la alerta que tengo el google, que me ha hecho inmensamente feliz, ya que, aunque valore mucho las críticas y comentarios que me llegan de amigos y conocidos, siempre me queda la duda de si su opinión estará condicionada por el hecho de conocerme. En este caso se trata de una persona que no me conoce de nada y que compró el libro por su portada.
Dejo también un extracto de la misma:
"Estos relatos están muy bien escritos, mezclan de maravilla lo real con lo incierto o improbable y al final siempre sorprenden. El de "Las hermanas" me ha sacado una amplia sonrisa y me encanta como termina. El de "El motorista" es mi favorito (cuando lo leais adivinaréis por que si me conocéis un poco), "El número cuatro" es realmente agobiante y el de "Cuando Elena dejó de ser vaca mola, es diferente y me ha hecho reír y al mismo tiempo asombrarme de lo real que parece.Estos son algunos de los títulos que incluye este pequeño librillo entretenido, ideal,como ya he dicho, para llevar en el bolso o en la mano y para entretener y absorber al lector durante las pequeñas o grandes esperas en que nos sumerge la vida cotidiana. Espero que lo disfrutéis."
Se puede leer completa en este enlace:

Ojalá se nos acaben los motivos para celebrar este día

Esta tarde a las 17,30 en el salón de actos del Centro Comarcal de Servicios Sociales, ubicado en la Calle General Baena, en Alcaudete, intervendré junto a los poetas Anif Larom y Enrique Granados en la lectura que se hará de poemas y relatos relacionados con la violencia de género.
Todas las mujeres y, por supuesto, los hombres, que esto es cosa de todos, están invitados a participar en este acto de repulsa.
El tema de la violencia doméstica está presente a menudo en mis narraciones, no siempre de forma intencionada, irrumpe en mis textos sin previo aviso, como las noticias de mujeres muertas a manos de su marido irrumpen en mi vida y me conmocionan, nunca acabaré de acostumbrarme, es más, no quiero acostumbrarme.

martes, 23 de noviembre de 2010

Uno de mis relatos en Perversiones

Acaba de salir en la colección Vagamundos de la editorial Traspiés el libro “Perversiones“, una colección de las mejores parafilias publicadas en el blog creado al efecto: http://parafiliasilustradas.blogspot.com/
En este libro se incluye un relato escrito por mí, "Narratofilia", donde se describe una apasionada historia de amor, sexo y letras.
Enhorabuena a la labor de José Antonio López como editor y a todos los amigos que compartimos páginas.

Los autores incluidos en el libro son:
Andrés Portillo, Rafael Linero, Raúlo Cáceres, Ángel Olgoso, Antonio Dafos, Isabel González González, Manuel Moyano, Quim Pérez, Jorge Fornés, Vicente Muñoz Álvarez, Hugo Rg [pobreartista], Joaquín Torres, U! a.k.a Uriel A. Durán, Ginés Cutillas, Miguel Sanfeliu, Fusa Díaz, Cristina de Cos, Fco. Javier Pérez, Pablo E. Soto, Hugo García, Marina Guiu, David González, Pablo Gallo, Carlos Vitale, Manuel Rebollar, Ana Ayuso Verde, Isabelle López, Francisco Naranjo, Alejandro Santos, Rubén Little Nemo, Marina Baizán, Hilario J. Rodríguez, Elvis Gato, Juan Jacinto Muñoz Rengel, José Ángel Barrueco, Isabel Wagemann, David Guirao, Joan Ripollès Iranzo, El Bute, Eva Díaz Riobello, Salvador Moreno Valencia, Popá, Elías Moro, Martín Pardo, Carlos Manzano, Kikus, Nacho Cagiga, Felisa Moreno Ortega, Andrés Neumam, Juan Gonzalo Lerma, Manu Espada, Joaquín López, M. A. Cáliz, Pepe Cervera, Rita Vicencio, María Simó, José Ángel Cilleruelo, José Abad, Amanda Manara, Miguel Ángel Zapata, Federico Villalobos, José Cruz Cabrerizo, Esteban Gutiérrez Gómez, Oscar Esquivias, Pablo Ruiz, Carola Aikin, Raul Brasca.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Crítica a mi libro en La soledad del corredor de fondo




Una vez más tengo que agradecer al escritor y periodista Jose Luis Muñoz la crítica que ha hecho sobre mi segundo libro, Trece cuentos inquietantes. Se puede leer completa en su blog:

Me quedo con estas palabras:
"Trece cuentos inquietantes, el segundo libro publicado por la escritora jienense Felisa Moreno tras su formidable debut con la novela La asesina de los ojos bondadosos, hacen justicia a su título, porque se trata de una recopilación de narraciones fantásticas en las que la muerte suele tener presencia, la realidad resulta difusa y la fantasía campa a sus anchas surgiendo de lo cotidiano.Son trece pasos precisos por el reino del fantástico, relatos abiertos y sutiles, recorridos por meandros y escritos con maestría que producen inquietud en quien los lee."

viernes, 19 de noviembre de 2010

Fotos de la presentación

Una imagen de la mesa, con Francisco Ruiz Funez, responsable del Centro Andaluz de las Letras en Jaén, al que estoy muy agradecida por la amabilidad que ha mostrado en todo momento; y Yolanda Caballero Aceituno, diputada de Turismo y Deportes, paisana y amiga, que hizo una estupenda presentación de mi libro, no creo merecer sus palabras.
Una vista del público asistente, al que quiero reiterar mi agradecimiento por acompañarme en este día tan especial. Estuvieron representantes de los club de lectura de Alcaudete, Jaén y Martos, que ya habían leído mi primera novela "La asesina de los ojos bondadosos", esto posibilitó un turno de preguntas muy interesante. El acto no fue nada protocolario, no era eso lo que yo quería, me interesaba conocer la opinión de mis lectores, fueron sus preguntas las que marcaron el ritmo del encuentro.
Con mi hermano Rafa y mi sobrino Jose Antonio, en esta ocasión no ha podido acompañarme toda la familia, pero ellos han sido una estupenda representación.



A veces estas cosas también sirven para facilitar los reencuentros. Hacía años que no veía a mi amiga Carolina y me hizo mucha ilusión encontrarme con ella.



Con mi marido, que siempre está ahí, apoyándome en lo bueno y en lo malo.












Con mi amigo Manu, otro apasionado de la lectura.















Con mi cuñada María José, a la que estoy enganchando a leer.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

El sueño de las palabras


Cuando aprendí a leer descubrí que se abría un nuevo mundo ante mis ojos. Un mundo imaginario capaz de desbancar la rutina diaria, el aburrimiento. De repente las cosas tenían un significado, esas letras que antes se amontonaban ante mí sin ningún sentido ahora cobraban vida. Leer, lo que fuera, donde fuera, me apasionaba.

Leer me llevó a escribir, con catorce años gané un premio en el colegio, en realidad fueron dos, uno de matemáticas y otro por un cuento. Aquellos premios, cada uno a su manera, me ayudaron a conseguir mi sueño en ese momento, estaba en octavo de la extinta EGB y quería seguir estudiando, pero todo apuntaba a que no podría ser, que tendría que repetir la vida de decenas de niñas de mi pueblo, el campo o los talleres clandestinos de costura, o las dos cosas. Esos premios cambiaron el rumbo de mi destino.
Otro premio, más de veinte años después, esta vez en un certamen de cartas de amor, me descubrió un mundo lleno de posibilidades, un mundo que siempre me había apasionado desde fuera, el de la literatura. A ese premio le sucedieron otros, hasta hacerme acariciar la idea de que mi otro sueño, el de las palabras, también podría realizarse. Cuatro años después sigo soñando, este blog es testigo de mis avatares, no es fácil abrirse camino, ni tan siquiera es sencillo escribir, supone mucho esfuerzo y trabajo, la imagen del escritor llevado por las musas hasta su obra maestra se desvanece conforme te das cuenta de que no es así, que además de talento o inspiración, necesitas una gran fuerza de voluntad, que escribir requiere esfuerzo y tiempo, mucho tiempo.

Mañana presento mi libro en la Biblioteca Provincial de Jaén, a fuerza de repetirlo y leerlo en los carteles, en las tarjetas de invitación, lo voy viendo normal, pero cuando me paro a pensarlo, cuando reflexiono, me doy cuenta de que estoy adentrándome en mi sueño, que me abro paso despacio y que, con paso indeciso, camino hacia él.

Mañana me gustaría que me acompañarais, sé que muchos de los que leéis estas palabras estáis a cientos de kilómetros de aquí o que tenéis obligaciones que os lo impiden, pero me hace ilusión pensar que venís conmigo hasta esa sala, por donde antes han pasado escritores consagrados, para acompañarme en este día tan especial.

Hoy me siento feliz y quería contarlo, como hago otras veces cuando me asaltan las dudas, creo que las alegrías se ensanchan al compartirlas y las tristezas se empequeñecen, no sé si será una teoría absurda, pero a mí me funciona.
Gracias por estar ahí. En este día de lluvia os regalo un arcoiris.

lunes, 15 de noviembre de 2010

La madre


Cada vez que la mira a los ojos tiene la sensación de estar asomándose a un pozo oscuro y profundo, un enmarañado de tinieblas y miedos.
No hace tanto podía adivinar todos sus movimientos incluso antes de que empezara a ejecutarlos, como si se tratara de la coreografía de un ballet mil veces visto.
Este pensamiento le lleva de la mano hasta sus primeros años, cuando apenas levantaba un palmo del suelo y se agarraba a su mano con fuerza al cruzar el semáforo que las llevaría hasta la escuela de danza. Aún no había cumplido los cuatro años.
Ahora se pregunta si no estaría allí el origen de la desgracia, si no sería ella la culpable por animarla a ser una bailarina, a cumplir el sueño que ella nunca logró. Quiso pasar por alto que su hija, como ella, era una niña regordeta, de pies pequeños y hoyuelos en los dedos, que su constitución no era la más apropiada para la danza. Duele sentirse culpable, pero lastima más no saber qué hacer, qué camino tomar para ayudarle a salir de ese cenagal de vómitos y hambrunas.
Observa como termina el desayuno, sin ganas, como un pajarillo inapetente. Mira su piel mortecina, la nariz afilada, el perfil transparente de sus orejas, las flores moradas de sus labios. No parece su niña. La ilusión por vivir se le escapa entre sus dedos, tristes y descarnados, que dejan resbalar la tostada hasta ocultarla bajo la servilleta. Ella finge que no la ha visto, prefiere que coma poco a que luego vomite. Hoy tienen cita en la clínica. A la madre no le gusta ir allí, teme ver las imágenes de esos cadáveres vivientes que deambulan por los pasillos. Su hija todavía puede pasar por una chica demasiado delgada, aún no lleva escrita en la frente la palabra maldita: anorexia.
Es tan hermosa, piensa la madre mientras conduce con la mente tan alejada del tráfico que, al cambiar el semáforo, a punto está de chocar con el coche que la precede. Le gustaría hablarle, decirle cuánto la quiere, cuánto la quiso desde el momento que vio su carita rosada en la sala de partos, olvidando de golpe el esfuerzo y el dolor sufrido durante más de veinte horas. Un parto de primeriza.
Se bajan del coche, intercambian una mirada angustiada, llena de inseguridad, la madre nota la presión de aquellos dedos famélicos en la palma de su mano, como el primer día que la llevó al colegio. En esa ocasión se separó de ella muerta de miedo, pero sin llorar ni gritar, como hacían los otros niños. Sólo le dirigió una mirada acusadora que la llevó a estar todo el día inquieta, con la sensación de haberle fallado, y la seguridad de que lo había hecho por su bien. Sabe que hoy tendrá que regresar sola, que Maite se quedará allí, ya ha dado un primer paso, aceptar que está enferma.
Busca sus ojos, esta vez no ve reproches, tan solo miedo. Un miedo como el que aprieta su garganta, que le impide hablar y decirle cuánto la quiere, cuánto la ha querido desde que nació, desde que la matrona la dejó sobre su pecho, húmeda y desamparada.
Es la hija quien inicia la despedida, sus palabras son susurros apenas musitados.
- Debes marcharte mamá, estaré bien, voy a curarme. Quiero curarme, aquí me ayudarán.

La madre no puede hablar, quisiera decirle que sí, que seguro que se recuperará, que la esperará, que cuando regrese harán miles de cosas juntas, todo lo que no han hecho desde que ella dejó de ser ella, desde que se convirtió en una extraña con ojos de pozo.
No dice nada. Le da un beso y se marcha sin decir adiós, no quiere que la vea llorar.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Horacio Convertini gana el premio Cosecha Ñ

Ya os he hablado en otras ocasiones de Horacio, escritor y periodista argentino, al que tuve la suerte de conocer en el transcurso de uno de los certámenes de Canal Literatura, desde entonces, y ya hace más de dos años, mantenemos una amistad transoceánica ayudados por las nuevas tecnologías. Solemos intercambiar relatos y opiniones, las suyas sobre mis cuentos y novelas me son de gran ayuda pues es un gran escritor.
En estos días me siento muy orgullosa de ser su amiga, acaba de ganar el premio Cosecha Ñ, uno de los más importantes por su cuantía y prestigio. Os dejo por aquí una nota de prensa y el enlace a la página donde se puede leer su relato.
Para leer el relato:
http://www.revistaparaleer.com/festival2010/relatosDetalle/196


El escritor argentino Horacio Convertini gana el premio Cosecha Eñe 2010
Por Agencia EFE – Hace 1 día

Madrid, 12 nov (EFE).- Por su relato "Uru", el periodista argentino Horacio Convertini recibió hoy el premio Cosecha Eñe 2010 en una ceremonia celebrada en el marco del Festival Eñe que tiene lugar hoy y mañana en Círculo de Bellas Artes de Madrid, informó la organización en un comunicado.

"Uru" fue elegido por un jurado formado por los escritores Luis Mateo Díez y Rosa Montero; la directora editorial de Alfaguara, Pilar Reyes, y los miembros de la revista de literatura "Eñe"Camino Brasa y Toño Angulo.

El relato ganador narra, con un brillante vocabulario y recursos literarios, el recuerdo que guarda un adolescente de Uru, un personaje que marcó su infancia, según una nota de prensa.

Asimismo, el jurado apuntó que "Uru" "recuerda a aquellos (relatos) del escritor uruguayo Juan Carlos Onetti por el tema elegido y por su 'premisa dramática', sobre todo a 'Jacob y el otro'".

Convertini (Buenos Aires, 1961), que es periodista, escritor premiado y editor del diario "Clarín", ha publicado la novela "El refuerzo"; el libro de relatos "Los que están afuera" y las novelas infantiles "La leyenda de los Invencibles" y "La noche que salvé al Universo".

El ganador, que recibirá 3.000 euros y la publicación del relato premiado en el número de invierno de "Eñe. Revista para leer", compitió junto a más de 2.000 relatos de 36 países.

viernes, 12 de noviembre de 2010

DOS MICRORRELATOS DE FRANCISCO RODRÍGUEZ CRIADO


LA IRA DE ZEUS

Atraído por mis crónicas sobre la Grecia moderna y el aroma de mi café expreso, Zeus visitaba mi casa al menos una vez por semana. Nada más cruzar el umbral dejaba su terrible rayo en el paragüero del vestíbulo y, sonriendo, su famosa águila posada en el hombro, venía hacia mí con los brazos abiertos. Era un tipo afable y locuaz, aunque con mucho carácter. (Qué les voy a contar que ustedes no sepan a estas alturas.)
Durante la tertulia –nunca antes de apurar la segunda taza de café– se mesaba la barba mientras me hacía partícipe de los graves problemas a los que se enfrentaba en “el gobierno de este nefasto imperio que es el mundo, donde todo son conflictos y desdichas”. Le gustaba hablar de su infancia, de las guerras que había librado, de los castigos infligidos a quienes habían desoído su voluntad y, cómo no, le gustaba jactarse de su numerosa descendencia con diosas y mujeres de carne y hueso. En verdad ese era su tema preferido: las mujeres. Yo, pobre mortal, me limitaba a contarle naderías: mis fracasos literarios, los problemas domésticos, las dificultades para llegar a final de mes y, como dije antes, alguna que otra anécdota de mi pasada estancia en Grecia, un viajecito en Atenas... En resumen, poca cosa.
Todo iba bien hasta que Zeus, señor del cielo y dios de la lluvia, padre de los seres humanos, tuvo que ausentarse unos días de la ciudad.
–He de estar presente en los Juegos Olímpicos que se celebran en mi honor –se excusó complacido.
En su lugar envió a su hija Helena (a la postre Helena de Troya), la mujer más bella de Grecia. Subyugada por el café y mi colección de discos de los Beatles, consternada por la soledad que exhalaban mis ojos apagados, Helena durmió aquella noche en mi cama.
Zeus, al enterarse, arremetió con toda su furia contra este indefenso servidor.
Manco del brazo derecho desde ese instante, habrá de perdonar el lector la brevedad y falta de puntería de mis últimos escritos.




MENDEL, DE LA CALLE MARKET

Mendel, el pintor que vivía en la calle Market, había convencido a un amigo labriego, viejo y achacoso como él, para que le cortara la oreja izquierda. Mendel era sordo de ese oído desde los ocho años, secuela de unas fiebres mal curadas; así que pensó que no tenía nada que perder. Después de la “hazaña” su fama de autor maldito recorrería todo el país y sus cuadros, por fin, serían apreciados en su justa medida. ¿Qué tenía Van Gogh que no tuviera él? “Guardaré la oreja en la nevera e invitaré a grandes personalidades de la cultura a que vengan a admirarla”, le dijo a Moshe, que era el nombre del labriego. Éste se encogió de hombros, alzó la hoz y cortó la oreja de un tajo limpio. Aunque la amputación resultó un éxito, el tiempo se encargó de arruinar las previsiones del pintor. Los galeristas seguían rechazando sus obras; su mujer, harta de sus extravagancias, lo abandonó; y sus hijos Yoshua y Lea, avergonzados, optaron por negarle el saludo. Era increpado por unos y otros; los niños le perseguían por la calle y entre burlas coreaban: “Mendel el loco, Mendel el loco”; el rabino alzó las manos e invocó al Todopoderoso pidiendo perdón por su “alma extraviada”; los acreedores le reclamaban a voces el pago de sus deudas. Por si fuera poco, un funcionario del juzgado le había amenazado con el desahucio. La palabra “idiota” estaba en boca de todos. Ante estos reproches, Mendel, con aire de no entender nada, se mesaba su larga y canosa barba y sonreía más feliz que nunca: Moshe, pobre ignorante, le había cercenado la oreja equivocada.


Francisco Rodríguez Criado Cáceres, 1967) compatibiliza desde hace tiempo la escritura con la docencia en talleres literarios. Es autor de de la novela Historias de Ciconia (De la Luna Libros, Mérida, 2008) y de cuatro libros de relatos: Sopa de pescado (Editora Regional de Extremadura, Cáceres, 2001), Los Bustamante, una familia del siglo XXI (Diputación de Badajoz, 2001), Siete minutos (La bolsa de pipas, Palma de Mallorca, 2003) y Un elefante en Harrods (De la Luna Libros, Mérida, 2006). También es autor de la recopilación de articuentos Textamentos (Alcancía, Cáceres, 2005).
Más información en su web: www.rodriguezcriado.com
Rodríguez Criado mantiene una columna de periodicidad semanal ("Textamentos") en EL PERIÓDICO Extremadura (los miércoles, en la contraportada) desde diciembre de 2005. Realiza, además, trabajos de corrección de estilo para editoriales y particulares e imparte talleres de escritura creativa en Madrid, con Universidad 2015. Asociación para la Formación.
Su blog, narrativabreve.com, es un punto de referencia para numerosos internautas interesados en la narrativa breve en castellano.