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miércoles, 3 de noviembre de 2010

Aceituneros, de Miguel Hernández


ACEITUNEROS

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién,
quién levantó los olivos?

No los levantó la nada,
ni el dinero, ni el señor,
sino la tierra callada,
el trabajo y el sudor.

Unidos al agua pura
y a los planetas unidos,
los tres dieron la hermosura
de los troncos retorcidos.

Levántate, olivo cano,
dijeron al pie del viento.
Y el olivo alzó una mano
poderosa de cimiento.

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién
amamantó los olivos?

Vuestra sangre, vuestra vida,
no la del explotador
que se enriqueció en la herida
generosa del sudor.

No la del terrateniente
que os sepultó en la pobreza,
que os pisoteó la frente,
que os redujo la cabeza.

Árboles que vuestro afán
consagró al centro del día
eran principio de un pan
que sólo el otro comía.

¡Cuántos siglos de aceituna,
los pies y las manos presos,
sol a sol y luna a luna,
pesan sobre vuestros huesos!

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
pregunta mi alma: ¿de quién,
de quién son estos olivos?

Jaén, levántate brava
sobre tus piedras lunares,
no vayas a ser esclava
con todos tus olivares.

Dentro de la claridad
del aceite y sus aromas,
indican tu libertad
la libertad de tus lomas.

El 30 de octubre se cumplió el centenario del nacimiento del poeta Miguel Hérnandez, os he dejado este poema que me gusta especialmente, si miráis la foto que ilustra este post, os podéis imaginar por qué.

Pista: los puntitos que rodean el pantano y el pueblo donde nací, Noguerones, son olivos.

jueves, 22 de enero de 2009

Esta tarde. ALFONSINA STORNI


ESTA TARDE

Ahora quiero amar algo lejano...
algún hombre divino
que sea como un ave por lo dulce,
que haya habido mujeres infinitas
y sepa de otras tierras, y florezca
la palabra en sus labios, perfumada:
suerte de selva virgen bajo el viento...


Y quiero amarlo ahora.Está la tarde
blanda y tranquila como espeso musgo,
tiembla mi boca y mis dedos finos,
se deshacen mis trenzas poco a poco.

Siento un vago rumor... Toda la tierra
está cantando dulcemente...Lejos,
los bosques se han cargado de corolas,
desbordan los arroyos de sus cauces
y las aguas se filtran en la tierra
así como mis ojos en los ojos
Que estoy soñando embelesada...


Pero...
ya está bajando el sol tras de los montes,
las aves se acurrucan en sus nidos,
la tarde ha de morir y él está lejos...
lejos como este sol que para nunca
se marcha y me abandona, con las manos
hundidas en las trenzas, con la boca
húmeda y temblorosa, con el almas
utilizada, ardida en la esperanza
de este amor infinito que me vuelve
dulce y hermosa...
Alfonsina Storni
No soy una apasionada de la poesía. A veces me atrevo a escribir algo, casi siempre como un desahogo o un divertimento. Sin embargo, siempre me conmuevo cuando leo algo de Alfonsina Storni. Incluso escribí un relato inspirado en ella (Mercedes y el mar), una historia triste, en la que la protagonista busca el mismo final que la escritora.
Si quereis saber más cosas sobre ella, aquí os dejo un enlace,