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jueves, 2 de abril de 2009

La Semana Santa Viviente de Cuevas del Campo

Esta imagen no es de una película, no. Está tomada durante la representación de la Semana Santa en Cuevas del Campo, un pueblo del Altiplano Granadino, cerca de Baza. Es dificil explicar con palabras lo que sientes cuando asistes a este espectáculo. No es necesario ser creyente para sentirte envuelto en la magia del momento, para trasladarte en el tiempo muchos siglos atrás. La música, los figurantes, el entorno natural donde se desarrolla la acción, consiguen que te veas inmerso en la historia del cristianismo. Podría poneros decenas de fotos como estas, o mejores, pero ya están recogidas en el blog de Antonio V. Martinez Cruz, uno de los principales artífices de que esta Semana Santa Viviente, sea una de las más visitadas y valoradas de Andalucía. Os animo a visitar su blog, no os defraudará:


Y por supuesto a visitar Cuevas del Campo el Viernes Santo, si no pasa nada yo estaré por allí.



“Soy ateo, pero he llorado al paso del Cristo”. Semana Santa Viviente en Cuevas del Campo. Cinco de la tarde. Carlos, carpintero de profesión, recorre el camino al Calvario con la pesada cruz que él mismo ha fabricado; talló una más ligera, pero el director de la representación no ha permitido licencias. Tampoco a su corona le faltan espinas, ni es compasivo el látigo al que es sometido tras ser condenado por Pilato a la crucifixión. Ni siquiera es ficticia la media hora que permanece “clavado”, desnudo y tambaleándose en la cruz de dos metros levantada en el Gólgota cueveño. (EXTRACTO DEL BLOG DE ANTONIO V. MARTINEZ)


lunes, 23 de marzo de 2009

Un lugar para relajarse...Cuevas del Campo


En el pantano del Negratín, en Cuevas del Campo (Granada), está la primera playa nudista de interior de España. Sin duda, un lugar para relajarse y disfrutar de la naturaleza, si no tienes problema para desnudarte en público, claro está. En caso contrario, puedes optar por acudir a la playa “normal”, un poco más abruta, eso sí; pero rodeada de la misma belleza y tranquilidad.

Me considero cueveña de adopción, mi segunda casa. A pesar de los años transcurridos, nunca podré olvidar la primera vez que mis ojos se posaron sobre esas tierras, desnudas y erosionadas, que se reflejaban coquetas en el espejo del pantano. Tuve la sensación de que estar aterrizando en otro planeta, un mundo perdido, aún por explorar.

Os dejo el enlace al blog de Antonio V. Martínez Cruz: Cuevas del Campo, mucho por descubrir, para el que quiera conocer algo más. (http://cuevasdelcampomuchopordescubrir.blogspot.com/)