miércoles, 10 de febrero de 2010

Propósitos incumplidos y temores ¿nuevos?


Empecé el año con la firme voluntad de escribir novela, de no dejarme arrastrar por las veleidades de los relatos cortos, de los micros, de los poemas. Ha pasado más de un mes y no he conseguido avanzar ni un capítulo.
Me planteé no presentarme a certámenes, ni escribir pensado en ellos, pero hay tantos y me llega la información de tan diversos sitios, que al final me dejo seducir por los premios y/o las promesas de publicación.

A veces pienso que me gusta llevarme la contraria a mí misma, basta que me proponga algo con extremada firmeza para desear hacer justo lo opuesto, para sentirme cómoda con mi holgazanería, la novela exige esfuerzo, tiempo, dedicación. Tengo excusas, claro, los niños, el trabajo, las compras, la casa, mi marido, las comidas, mis padres,… No debería ocultar tras ellas mi desgana. Quizás es que aún no estoy preparada.

Mi primera novela fue un reto, conseguir terminarla ya me pareció todo un éxito; verla publicada, un sueño. La segunda, la juvenil, me supuso luchar contra mis instintos que me pedían a cada instante que abandonara, que me estaba metiendo en un berenjenal. Aún no sé qué pensar de ella, quizás si alguna editorial apostara por su publicación yo recuperaría mi fe. La tercera está en el aire, volará de un certamen a otro, hasta que gane alguno o termine desahuciada, tampoco he depositado demasiada confianza en ella, por eso no me dolerá demasiado abandonarla en algún directorio.

Y ahora que afronto el cuarto proyecto de novela siento miedo. Miedo a no evolucionar, a no avanzar en la calidad de mi escritura, a no profundizar en los temas, a no saber caracterizar bien a los personajes, a plasmar diálogos estúpidos. Miedo a que el argumento no sea capaz de sostener la historia, a que la estructura no sea la más adecuada.

A estas horas, son más de las once, estoy cansada. Cada día me levanto a las seis y media, el día parece crecer con las horas que pasan. Ya pesa mucho, casi me aplasta, quizás por eso escribo estas cosas.

27 comentarios:

Mercedes dijo...

Hola, Felisa:
En primer lugar, pido disculpas por no añadir tildes (sigo con el virus en el ordenador y me las duplica, de manera que, a estas horas solo uso el portatil y por eso no las pongo).
Veras, yo creo entender que para ti escribir una novela es la culminacion de un escritor, la maxima aspiracion de todo el que escribe ¿n0? Y que te la publique, ya es todo un lujo. Pues bien, has escrito una novela, te la han premiado y te la han publicado.
Imagino que una vez entras en la espiral, este gusanillo atrape y ahora la vista este en la siguiente novela; luego en la otra y asi.
Lo que ya no comprendo es que esto te este agobiando tanto. Se supone que al escritor le tiene que gustar sobre todo escribir (y a ti te gusta y lo haces muy bien), por eso no comprendo el que "tengas" que escribir otra novela si no te sale, o no tienes claro el argumento, o no dispones de mucho tiempo ahora. Quizas necesites descansar un poco; no se...
Con respecto a otro tipo de generos como los relatos, los micros, los poemas... Es cierto que igual no requieren tanto tiempo si escribes uno (porque si escribes un libro de relatos imagino que el esfuerzo no resulta despreciable.
Con este tocho de comentario, lo que queria decirte es que no pierdas el sentido por el que empezaste a escribir: porque necesitabas contar algo, porque te divertia, porque era tu aficion, porque... yo que se. Y seguro que si hay una novela esperando encontrarte para que le des vida, te encontrara cuando menos te lo esperes.
Oye, no se si esto que te digo conseguira sosegarte un poco; asi lo espero.
Un abrazo sin tildes (pero con cariño).

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Annick dijo...

No entiendo de escribir ni relatos , ni mucho menos novela , pero a mi edad digamos madura , la vida me enseño que hay que dejar que , a veces , las cosas venga por si solas .
Se que has luchado mucho por esta novela y los sinsabores que te dio luego ; y quizas seria bueno un descanso para ordenar tus ideas.
No se si eso te puede ayudar ,pero te lo digo con todo cariño.

Besos desde Málaga.

Ardilla Roja dijo...

Hola, Felisa:

Poco puedo aconsejar en estas lides. El día sólo tiene veinticuatro horas. Trabajas dentro y fuera de tu casa,(eso sólo ya es bastante para estar cansada cuando acaba la jornada), tus niños te necesitan todavía, a tus padres que han tenido esos problemas de salud y también les haces falta y escribes (relatos, cuentos, poemas y lo que se te pone por delante) Oye... eres humana. Si tuvieses una asistenta que te haga las faenas de casa y se encargara de tus hijos, tal vez te sintieras menos agobiada.

Si te cuento que yo me agobio hasta con los ejercicios del taller... Y no es que no me guste o no me lo pase bien haciéndolos, si no que durante el día no tengo tranquilidad para pensar y cuando llega la noche (trabajo once horas) el cansancio también me aplasta. Yo me agobio porque creo que no avanzo; pero no es verdad. Sólo voy más despacio que otros y además veo errores que antes era incapaz.

En fin...

Un abrazo.

Maribel dijo...

Creo que tienes que comenzar por quitarte tensiones y no encorsetar tu vida o tu obra. Si te apetece escribir algún relato o micro ¿por qué no? Y si te apetece participar en concursos ¿por qué no?
La novela la retomarás cuando tengas las fuerzas necesarias para ello y te aseguro que llegan, cuando menos te lo esperes. Ese miedo a "no evolucionar" es normal. Yo también lo padecí con mi última novela pero quedé muy satisfecha con el resultado. Mi miedo es otro, es el de decir: "¿escribir, para qué?". Para qué volver a dejarte los ojos, el tiempo libre, el tiempo de dedicación a tu familia o a ti misma si después la novela no va a ninguna parte. ¿Para qué?
Yo comencé una novela juvenil hace unas semanas, con mucha ilusión, con mucha fe en la historia que quiero contar, y sin embargo no he acabo ni el primer capítulo. Y tampoco veo el momento de retomarla.
Ya ves, no eres la única.
Buen día.

Mercedes dijo...

Ardi, no te apures con los ejercicios del taller. Aunque cueste y parezca que no le vemos el significado, estamos en la etapa: DAR CERA, PULIR CERA ¿Te acuerdad? Pues eso...
Felisa, perdona que le conteste a Ardilla en tu blog. De todas formas, con eso te acompañamos un poquito para que te animes.

Marta Abelló dijo...

Felisa, escribir relatos o micros no son veleidades, como dices, pero te comprendo en el sentido que quieres volver a escribir algo más grande, pero a veces no es el momento, y si no lo es, mejor escribir relatos que nada, que además, no suponen tanto cansancio emocional ni físico como la novela.
Da tiempo al tiempo, pero sigue siempre adelante.
Abrazos.

Paco Gómez Escribano dijo...

No te preocupes, Felisa. Todo lo que describes nos pasa a todos los escritores. Yo no tengo excusa: no tengo niños, tengo las mañanas libres y, aun así, he dejado mi novela clavada en 70 páginas y no avanzo. Eso es porque de vez en cuando tengo que parar. No es cuestión de inspiración, la tengo toda en la cabeza, pero no es el momento de seguir. A veces pienso que si publicara algo escribiría con más fe, como dices. Y puede que sea así. Tengo ya tres tochos de cuatrocientas y pico páginas pendientes de publicación, y eso pesa. Pero no me importa demasiado, sé que en cualquier momento me pondré y avanzaré. Ya me ha pasado antes.
Un beso y ánimo.

L.N.J. dijo...

Hola Felisa, creo que te exiges demasiado y por eso te bloqueas. A veces no podemos con todo y el hecho de ver resultados no esperados o diferentes a un éxito tan bonito como el de tu libro, nos hace menguar un poco en esos sueños que deseamos verlos echo realidad.

A mí me pasa lo mismo, pero con la diferencia que no participo en certámenes, voy con dirección a un sólo objetivo.

Bueno, he participado en el último certamen de abogados, pero una vez mandado ,me he dado cuenta que he metido la pata en una frase.

He leído historias personales de escritores famosos y hay cosas increíbles de sus vidas. Sobre todo cuando cuentan al final de sus años, que no fueron felices o que no todo salió como ellos esperaban...


Así, es la vida Felisa, un escenario y nosotr@s los protagonistas, espectadores o como desees llamarlos. Creo yo.

A veces es mejor dejarlo todo a un lado y que las fuerzas nos llame por sí sola. Menos la familia y el trabajo, claro.


!Qué arte!, este de vivir.


Besitos.-

L.N.J. dijo...

Por cierto, el temor a veces es bueno, es un despertador muy aconsejable para algunos casos.

jordi lobo dijo...

No tengan miedo, escribir es un acto de libertad ajeno a diásporas mercantilistas. Cada una de nuestras líneas constata que somos creadores, que somos rebeldes contra la nada.

B. Miosi dijo...

Felisa, en cualquier momento te llegará una idea que querrás desarrollarla, no te desesperes, ni de desalientes. ¡quién dijo que escribir era fácil?

Mientras tanto escribe relatos, es un genero difícil, y puede servirte de inspiración para algo más largo.

Un abrazo, amiga,
Blanca

Teresa Cameselle. dijo...

Felisa, tú sabes que no eres una principante y materia prima, de la buena, la tienes.
A escribir se aprende escribiendo. Y se mejora a base de machacarse horas y horas ante el teclado.
Animo, es normal un bajón en invierno, pero la primavera ya casi asoma.
Un beso.

Felisa Moreno dijo...

Gracias Mercedes por tu comentario, no importa que no tenga tildes, lleva un gran mensaje. Es cierto, a veces se pierde un poco el norte, entras en el bosque y no ves el árbol. Me gusta escribir, me ha cambiado la vida para mejor, lo demás es accesorio. Lo que pasa es que a veces necesito sacar fuera lo que siento, oírme a mí misma, y para eso utilizo este blog. También porque sé que siempre hay un amig@ al otro lado que me escucha y me dedica palabras de ánimo. Muchas gracias y un beso, nos vemos pronto.

Felisa Moreno dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Felisa Moreno dijo...

Gracias Annik, tienes razón, es mejor no agobiarse. Es más hoy estoy más animada. Un beso.

Felisa Moreno dijo...

Hola Ardilla, lo cierto es que sí, debería buscar ayuda, antes cuando los niños eran más pequeños sí tenía a alguien, quizás deba plantearmelo de nuevo. A veces es preferible ganar menos pero tener mejor calidad de vida.
Por otro lado, no creo que vayas más despacio que los demás, y eso de ver errores cada vez será peor, te lo digo yo. Un beso

Felisa Moreno dijo...

Hola Maribel, creo que tenemos muchas cosas en común, además de los libros que compartimos. Sé que me entiendes, que las dudas son inevitables.
Un abrazo

Felisa Moreno dijo...

Gracias Marta, siempre veo en ti una escritora infatigable, con mucho afán de superación, que te preparas y tienes muy claros tu objetivos, me gusta tenerte entre mis amigas blogueras. Un abrazo y sigue así.

Felisa Moreno dijo...

Hola Paco, sí, a veces nos quejamos de falta de tiempo, pero en realidad es ausencia de inspiración. Estoy segura de que tu momento llegará. Un abrazo

Felisa Moreno dijo...

Gracias Lourdes, sí estoy de acuerdo contigo, el temor es mejor que la autocomplacencia. Besos.

Felisa Moreno dijo...

Gracias Jordi, me han gustado tus palabras, pasaré a visitarte a tu blog, un saludo.

Felisa Moreno dijo...

Gracias Blanca, por acercarte a mi blog y dedicarme esas palabras de ánimo. Un abrazo.

Felisa Moreno dijo...

Eso es Teresa, no para de llover y aquí por el sur no estamos acostumbrados a tantos días grises. Un abrazo

Man dijo...

Querida Felisa. ¿Qué podría decirte yo que soy el último de la fila?. Yo estoy escribiendo ahora por primera vez y me pasa como a ti que desde que he descubierto la escritura mi vida parece que va mejor y es algo a lo que no quiero ni pienso renunciar por nada, ni siquiera por el fracaso aunque este sea muy duro. En tu caso no es así, tú eres una buena escritora y le das a todos los palos (novela, poesía, narración corta, micro…) y además no te ha ido mal pues publicaste tu primera novela.
Piensa por un momento en Van Gogh toda su vida sin vender un puñetero cuadro, solo uno a su casero y a cambio de deuda… o en tantísimos escritores que luego se descubrieron como buenísimos.
El otro día estabas depre y de pronto te llegaron dos noticias estupendas de que habías sido seleccionada. ¡Eres buena!.
Comprendo también la tremenda dificultad que tiene el escribir con todas tus obligaciones. No te preocupes continúa estrenadote como los boxeadores, con sparring que son los relatos cortos y espera que salga el tema que seguro que llegará.
Voy a enviar una carta de amor al concurso de tu Alcaudete con la seguridad de ganar ¡toma motivación!
Un abrazo.

Carmen Andújar dijo...

Felisa,te comprendo. Lo de los certámenes es goloso y es facil cer en la tentación. Yo estoy escribiendo la segunda parte de la novela que hice, y nunca encuentro el tiempo, primero por mi trabajo y segundo por preparar relatos cortos. Esto, es un mundo dificil y hay que tener mucha voluntad. Yo, ya ves lo poco que he conseguido ya me llena de satisfacción. Supongo que como dice Mercedes hay que disfrutar y todo se andará.

Juan Manuel Rodríguez de Sousa dijo...

Felisa, ¿y qué si no escribes una novela? ¿y qué si sólo escribes micros o relatos?

La novela es un género como otro cualquiera, no te agobies,