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miércoles, 23 de octubre de 2013

Portada de La nieve en el almendro, mi nueva novela



 
 
Detrás de esta portada hay muchas horas de trabajo, de buenos y malos ratos, de dudas, de arrojar la toalla y volver a recogerla al cabo de meses. Esta novela, como La asesina de los ojos bondadosos, nació a partir de un relato, uno de esos cuentos que te piden más, que quieren que te asomes a los ojos de sus personajes y rebusques dentro de su alma.
También, detrás de esta portada, hay buenos amigos que me han ayudado a seguir creyendo en la historia y a mejorarla. Una novela es la suma de voluntades, del escritor y del editor que cree en ella. Y me siento muy agradecida a Ramón Alcaraz, que ha apostado porque este título figure en el catálogo de obras de la editorial El desván de la memoria.
Dentro de nada, cuando esté impresa, será vuestra, de los lectores, eso es algo que me ha quedado muy claro en estos años, en el momento que publicas una obra, deja de pertenecerte.
Espero que os guste la portada, pero aún más deseo que os guste la novela, que os llegue al alma, que no os deje indiferentes.

 

jueves, 10 de octubre de 2013

El peligro de emprender, mi último artículo en el Diario Jaén.


El peligro de emprender

Llevo más de veinte años trabajando en la creación de empresas y por mi despacho han pasado muchos emprendedores. A veces, en la primera entrevista ya tengo claro que la idea va a fracasar. Uno de los factores del éxito empresarial, que considero determinante, es el motivo que lleva a la persona a dar el paso. Hasta hace unos años, un número importante de los emprendedores abandonaban voluntariamente un trabajo por cuenta ajena para crear su propio negocio. Eran personas con ideas claras, conocimiento del sector y capaces de asumir el riesgo que conlleva iniciar una actividad empresarial. Hoy no es así. La mayoría de las consultas proviene de gente expulsada del mercado de trabajo o bien de  aquellos que aún no han podido acceder a él: jóvenes que ven pasar los años sin encontrar un empleo. En estos casos, el emprendimiento es su último recurso, son los desesperados.

Por parte del gobierno central y autonómico e incluso por algunos medios de comunicación, se está sobrevalorando la potencialidad del emprendimiento, es decir, parece ser que la única salida a la crisis es el autoempleo. El problema radica en que el pequeño emprendedor, por lo general, no dispone de fondos suficientes para crear empresas rentables a largo plazo. Apenas cuenta con unos mínimos recursos que obtiene de capitalizar el desempleo, de la familia o de pedir un préstamo al banco a un interés exagerado. Y los negocios que se crean son comercios minoristas, bares y algunos servicios que suelen depender del consumidor final que, a su vez, ha visto reducida su capacidad de gasto a causa de la crisis.  

La tarifa plana y las subvenciones pueden ser un cebo para el emprendedor desesperado. Cegado por las supuestas ventajas que tendrá para montar su empresa, se lanza al vacío sin evaluar los riesgos. De ahí la importancia de un asesoramiento profesional en el que, además de informarle de trámites y ayudas, se le advierta del peligro que supone arriesgar el poco patrimonio del que dispone. No hay nada peor que un emprendedor fracasado, en muy contadas ocasiones recupera la ilusión y lo intenta de nuevo. Sin embargo, si realmente tiene espíritu emprendedor, buscará otra idea empresarial más viable.
(Publicado en el Diario Jaén el 9/10/2013)

lunes, 7 de octubre de 2013

Perdí mis enlaces a blogs amigos




Así está mi blog, casi a oscuras. Intentando quitar un mensaje que salía al abrirlo, donde se solicitaba un usuario y una contraseña, por error, borré los enlaces a los blogs amigos. Y me gustaría recuperarlos. Si quieres que enlace tu página con mi blog, por favor, déjame un mensaje con la dirección. Muchas gracias.

sábado, 21 de septiembre de 2013

La nieve en el almendro, mi próxima publicación.

Parque de Alcaudete

"Su presente podría ser la mulata. Se llamaba Mariela y pertenecía a un universo paralelo, residía en el otro lado de la ciudad, donde los cuerpos buscan alivio y las almas se condenan. Llegó a ella tras una de las muchas peleas que solía mantener con Matilde; más que peleas, humillaciones a las que ella lo sometía constantemente. Cuando cogió el coche, eran casi las dos de la madrugada y empezó a recorrer calles sin rumbo fijo hasta adentrarse en aquel barrio de mala muerte. Ese día le hubiera gustado desaparecer para siempre, ahogado en el alcohol que iba ingiriendo bajo la indiferente mirada de un barman acostumbrado a arrojar borrachos a la calle como el que le echa azucarillos al café. Entonces, entró ella, tan negra, tan alta, tan excesiva… Sus tacones repiquetearon por el local, los escasos ojos que aún permanecían abiertos se volvieron hacia su figura de ébano, y Julián ya no pudo despegar su mirada de aquel cuerpo exuberante. La mujer se dio cuenta y se dirigió hacia él. Se insinuó y le explicó las tarifas. Al principio no lograba entender a qué se refería, estaba demasiado borracho y hasta ese día nunca había ido a buscar sexo de pago a barrios indeseables donde viven mujeres increíbles, grandes y hermosas como flores exóticas, orquídeas crecidas en el barro."
(Extracto de mi próxima novela La nieve en el almendro)

domingo, 28 de abril de 2013

Esos locos utópicos, artículo en Diario Jaén

Este artículo es un homenaje a todos aquellos que participaron en la jornada literaria El escritor hoy, tanto a los que actuaron como ponentes o intervinieron en la mesa redonda, como a los que con su asistencia le dieron sentido a este encuentro.

No sé lo que pasó el día 20 de abril en Alcaudete, una extraña magia nos envolvía. Todo era buen rollo, comunicación, encuentros,... Creo que nunca olvidaré este día y quiero dar las gracias a todos los que me ayudaron en la tarea de organizar, preparar y realizar el encuentro. Tengo pendiente hacer una entrada más completa sobre el acto, aunque no sé cuándo. Mientras tanto, al menos está el artículo.





Esos locos utópicos

Jesús ha venido desde Cádiz con un libro de poemas bajo el brazo. Vanesa no puede disimular su acento madrileño mientras nos explica cómo hacer marketing en las redes sociales. Aurora la escucha atenta, aunque no tiene muy claro si todo eso lo podrá aplicar para promocionar la antología poética que escribió en su Málaga natal. Luis Miguel nos regala libros que recogen historias de nuestra provincia. Mientras, otro Jesús, esta vez gallego, trata de transmitirnos su pasión por la literatura que se escucha: los audiolibros. María José explica, con deje cordobés, lo fácil que puede resultar publicar en ebook y llegar a ser número uno en Amazon, y todos nos morimos de envidia, quién pudiera ver su novela en ese codiciado top. Por la tarde, Juan recuerda a sus profesores en un texto emotivo que, por un momento, lo aleja de la fea realidad que cada día refleja en su periódico. Yolanda se declara utópica. Y entonces comprendo que eso es lo que somos nosotros, un grupo de locos utópicos que nos hemos reunido para hablar de literatura y,  de paso, cambiar el mundo. Escritores noveles, aunque algunos llevemos más de tres publicaciones a la espalda; pequeñas editoriales que nacen en época de crisis, como la alcalaína Pezsapo; lectores, ese bien escaso, que disfrutan de un evento literario celebrado en tierras alcaudetenses…  En los ojos de todos baila una emoción contenida, late la ilusión en los corazones. Por unas horas nos olvidamos de que las ventas de libros han bajado notablemente; de que las grandes empresas editoriales, y subrayo lo de empresas, solo apuestan por los valores seguros; de que existen decenas, por no decir cientos, de falsos editores que pretenden vivir de nuestros sueños. Más de setenta personas compartiendo un interés común, algunas venidas desde muy lejos, otras de nuestra misma tierra, que aquí hay mucho talento, basta rascar un poquito para que salga a la superficie. Porque en Jaén, aparte de la crisis y del paro, también tiene presencia la cultura, aunque haya a quien sorprenda que un evento literario pueda convocar a tanta gente. “Leer distingue”, nos dice Pedro ya casi acabando la jornada. Y a los allí presentes nos entran unas ganas enormes de que todos seamos iguales, y buscamos fórmulas que motiven a aquellos que nunca abren un libro para que lean y disfruten.  
Disculpadme si me he excedido con este alegato a favor de la literatura, que lo es también en pro de la lectura, pero soy escritora y me apetecía darme el gusto de hablar de los sueños, esos que alguien fabrica para nosotros, los transforma en palabras y nos los ofrece en forma de presente literario. Es mi manera de celebrar el Día del Libro.





lunes, 1 de abril de 2013

Alienígenas, mi artículo en Diario Jaén



Alienígenas.

Aquel ser extraño contemplaba con los ojos muy abiertos todo lo que sucedía a su alrededor. Se movía sigiloso entre la multitud, apenas destacaba entre los cientos de personas que abarrotaban la calle principal de ese pueblo cualquiera de Jaén. Creo que era yo la única que había reparado en él. El resto de la gente parecía embriagada por la música y el olor de las flores, y no se había percatado de su presencia. No era de este mundo, no podía serlo. Su mirada incrédula lo delataba, aunque sus facciones fueran similares a las de los hombres de su alrededor, aunque su ropa no destacara, ni su altura, ni siquiera los zapatos, unos mocasines de piel marrón.
Procuré acercarme a él sin que lo notara, necesitaba asegurarme. Llegué a estar tan cerca que nuestros hombros se rozaron. Se volvió y me preguntó, mientras señalaba a la comitiva que se desplazaba lentamente al ritmo de una melodía entristecida: ¿Qué está pasando?, ¿por qué esos encapuchados siguen a la imagen de madera?, ¿por qué se tapan la cara, acaso les da vergüenza? Sonreí, satisfecha de mi perspicacia. No me había equivocado, aquel ser era, sin la menor duda, un extraterrestre, como yo.
Es así como me siento durante la Semana Santa, como un ser venido de otro planeta que aterriza en un universo desconocido. No logro compartir la emoción que derrochan otras personas, mi rostro no se llena de lágrimas ni mi corazón se ensancha de júbilo cuando los costaleros consiguen sacar una imagen del templo, aunque para ello hayan tenido que caminar de rodillas. Mi mente reflexiva me lleva a pensar, ¿por qué no hacen los tronos más pequeños?, ¿es necesario ese padecimiento?
Por solidaridad, intento explicarle a mi amigo alienígena que esta es la forma que tenemos los católicos de recordar la pasión de Cristo, que murió hace miles de años por todos nosotros, humillado y torturado en una cruz. Me pregunta quién es. Echo mano a lo que me enseñaron en el colegio sobre él y le digo que era un dios, pero también una persona humilde que rechazaba las riquezas y amaba a los pobres. No lo entiendo, me replica, entonces, ¿por qué tanto oropel?, ¿por qué tanto derroche? Tronos de plata, flores caras, mantos de oro,… Para eso no tengo respuesta, se me han agotado las justificaciones religiosas y me explayo comentándole que la Semana Santa es una fuente de ingresos para los pueblos andaluces, que favorece el turismo y, por ende, el desarrollo. Saco mi vena economista y le hago números. Él me mira asombrado; yo bajo la cabeza, avergonzada. De repente, al fondo, una saeta desgarra el aire y, justo en ese instante, los dos comprendemos que no son necesarias las explicaciones. La Semana Santa se siente o no se siente.




miércoles, 27 de febrero de 2013

Mujeres ejemplares. Artículo en Diario Jaén




Mujeres ejemplares. 

Nos hemos colado en una habitación del hospital de Jaén. Fuera, la tarde es fría y lluviosa. Hay tres camas ocupadas por mujeres. La que está más próxima a la ventana ronda los sesenta años, tiene el pelo motoso, los labios finos y una mirada de brillo azulado. En la cama del centro descansa una anciana que pasa de los ochenta, con cabello blanco, ojos inquietos y cuerpo menudo. En el otro extremo, vemos a una mujer de unos cuarenta años, tiene la cabeza cubierta por un bonito pañuelo que oculta su pérdida,  unas ojeras moradas y la tez pálida. Estos detalles nos llevan a intuir por lo que ha pasado. Ninguna de las tres parece triste, si acaso, cansadas. La mujer de la ventana habla por teléfono, se esfuerza por tranquilizar a su interlocutor. La anciana es la más activa, desoyendo los consejos de su hija, se levanta sin ayuda para ir al aseo. A la del pañuelo se la ve agotada, su madre trata de animarla y se desvive por ella, quiere que las enfermeras la cuiden como a una reina, a su niña, a su princesa… Sabemos que todas han pasado por el quirófano esa misma mañana, todas se han dejado un trocito de su feminidad en la sala de operaciones.
Por un momento las dejamos ahí, quietas, congeladas en el tiempo, no en vano son nuestros personajes. Queremos saber más sobre su enfermedad. Lo que averiguamos es inquietante, una de cada ocho mujeres padecerá cáncer de mama a lo largo de su vida y, a la vez, tranquilizador, más del 80% lograrán recuperarse. Además, el índice de supervivencia del hospital donde nos encontramos es uno de los más altos de España. Un suspiro de alivio se escapa de nuestros corazones. Volvemos a la habitación. Ya han tomado la cena, se entremezclan las conversaciones de las enfermas y sus acompañantes. En un hospital se comparten historias sin pudor, será que esos camisones abiertos por atrás propician las confidencias. Escuchamos, con asombro, que preparan una estrategia para engañar a las enfermeras. A la madre de la mujer del pañuelo, de la que ahora sabemos que es ingeniera y tiene dos hijos pequeños, ya no le hacen caso; así que, finge dormirse mientras la acompañante de la anciana llama a la enfermera para que atienda a su hija. A regañadientes, la auxiliar accede a cambiar la bolsa del drenaje, y se va refunfuñando, seguida de los ronquidos falsos de la madre. Nada más salir, la habitación estalla en carcajadas. Todo es alborozo, risas, imitaciones… Nosotros nos marchamos, poco nos queda que hacer allí, nos han demostrado que padecer cáncer de mama ya no es una tragedia. No hay que decirlo en voz baja, ni ocultarlo a las vecinas, no es un estigma ni una sentencia de muerte.  Ellas, las tres, nos han enseñado a ser valientes. 

miércoles, 30 de enero de 2013

Mi primer artículo en el Diario Jaén




Este es mi primer artículo en el Diario Jaén, con él se inicia una colaboración que se materializará una vez cada cuatro semanas, en miércoles.


Realidad o ficción. 
Empiezo esta columna con el alma dividida entre la literatura y la economía, será porque cuando me preguntan a qué me dedico aún me cuesta definirme entre escritora y economista. Me gustaría hablar solo de lo primero, trasladarme a mi mundo imaginario donde puedo manejar situaciones y personajes a mi antojo; vivir acunada por la ficción, arropada por las historias, que tantas veces han sido refugio propicio de todos mis males. En las novelas, los problemas son efímeros, y desaparecen una vez has cerrado el libro, se quedan atrapados en sus páginas. Sin embargo, mi otro mundo, el que llena mis mañanas, está repleto de cifras de parados y de gente que busca el autoempleo como única salida a una situación desesperada. Capitalizar el pago único, cobrar de una vez el desempleo para poner en marcha una actividad precaria, parece ser la única salida que le queda. No hace tanto tiempo, los emprendedores venían con ideas frescas y financiación debajo del brazo. Hoy eso es impensable, los bancos se han convertido en muros infranqueables. Es un deporte de riesgo pedir un crédito, puede minar la moral del más pintado.
Y a mí, pobre ingenua, me gustaría detenerme en describir la belleza de un almendro en flor y narrar lo sentido cuando descubrí el primero de este enero frío; la sorpresa, tantas veces revivida, de ver un árbol cubierto de pétalos blancos en lo más crudo del invierno. Ser escritora nada más, y alejarme de un mundo real que cada vez me gusta menos. Sin embargo, la realidad no es tan fácil de vencer, está bien pertrechada, y se vale de cualquier medio para asaltarnos, no hay más que abrir un periódico, conectar la radio o ver la televisión. Las noticias, malas por lo general, se encargan de recordarnos lo que somos y dónde estamos, y tenemos miedo a imaginar hacia dónde nos dirigimos, ese miedo provoca que nos tiemble el pulso cuando hablamos de futuro. Pocos días atrás, la Encuesta de Población Activa (EPA) nos decía que uno de cada cuatro españoles está parado. En Jaén la situación se agrava, con un desempleo que supera al 37 por ciento, uno de cada tres jiennenses no sabe cómo llegar a fin de mes. ¿Cómo librarnos de esta realidad que nos acosa? ¿Y si cerramos el periódico, y si apagamos la televisión, y si no escuchamos la radio…? Qué ilusos. Ella sabe como alcanzarnos, nos mira desde los ojos de un familiar afectado por un ERE, nos habla por la boca del vecino que este año no pudo dar ni un jornal en la aceituna, nos conmueve cuando pasamos por la puerta de Cáritas y contemplamos una multitud de personas tristes y abatidas. La realidad es así, implacable y fría, como el invierno. Ah, si pudiéramos ser tan fuertes como la frágil flor del almendro… 



domingo, 2 de septiembre de 2012

El club de las palabras prohibidas

En más de una ocasión he comentado que una de las cosas que he aprendido en mi aventura literaria ha sido a esperar. No valen las prisas por publicar, ni el deseo de llegar rápidamente a mucha gente. No, las cosas no pasan así, necesitan su tiempo. Pero también he aprendido que a cada novela, relato o poesía con un mínimo de calidad le llega su momento de ser publicada. Eso hace que la espera sea más liviana. 
Es el caso de esta novela juvenil, que me dio la alegría de ser finalista en los Premios Literarios Jaén de Caja Granada para luego llevarme la decepción de verla rechazada, de mala manera, por una editorial. A punto estuvo de quedarse dormida para siempre en un archivo de mi ordenador, si no hubiera sido por mi visita a la feria del libro de Sevilla 2010, y por la casualidad de acercarme a la caseta de la editorial Edimáter. Alguien allí me animó a enviarla, aunque sin ninguna garantía, así lo hice y, dos años después, mi novela verá la luz. Un alumbramiento muy deseado, lo que hace más hermoso el momento.
Ahora sólo queda que llegue a los jóvenes lectores, y a los no tan jóvenes, pienso que es una obra que puede ser leída también por el público adulto. A la aventura, el amor adolescente y la ciencia ficción, se le une un mensaje a favor de la lectura, como medio para llegar a ser mejores personas. Siempre he creído que leer nos hace libres, y eso es lo que quise reflejar en esta novela.


SIPNOSIS:
La vida de Nova, una joven de 16 años, cambia por completo el día en que encuentra un libro en casa de su abuela. En el año 2100 los libros son objetos prohibidos difíciles de encontrar, y el Gobierno castiga a los que aún los poseen.
La abuela desaparece y la chica ingresa en El Club de las Palabras Prohibidas, una misteriosa organización que lucha contra el régimen totalitario que rige en el país. Además, pretende mantener en la memoria las palabras que prohíbe el Gobierno, pues el lenguaje se va reduciendo cada día.
En su nueva existencia se suceden los acontecimientos: la relación con su madre va de mal en peor; cree enamorarse de Indómito, un chico atractivo e inquietante; descubre un mundo subterráneo miserable, donde están recluidos los enemigos del Gobierno, obligados a trabajar bajo tierra y sin a ver apenas la luz del sol; allí conoce a Idrís, el chico pálido de las tiniebla, que pronto se convertirá en su mejor amigo y llenará de dudas su corazón.
Nova tendrá que luchar por conseguir una sociedad más justa, se enfrentará a personas crueles, como el Ministro; su vida correrá peligro, pero no le importará afrontar el riesgo con tal de salvar a su abuela y devolver la libertad a su país.

domingo, 22 de abril de 2012

Celebrando el día del libro, ¡toda la semana!




Mañana, 23 de de abril, celebramos el Día del Libro, y no puede haber mejor forma de hacerlo que teniendo un encuentro con lectores. Este año he tenido la suerte de que la Biblioteca de Valdepeñas de Jaén me invitara a participar en dos charlas con distintos colectivos de esa localidad. Por la mañana, estaré con alumnos de 4º de la ESO y por la tarde con el CEPER de Adultos y con el Centro de Participación Activa de Mayores.

Programa de actividades de Valdepeñas de Jaén

No es la primera vez que me reúno con chicos jóvenes, en este caso la diferencia es que ellos han leído mi libro “Trece cuentos inquietantes”, pues el Ayuntamiento de Valdepeñas les compró ejemplares para todos, una iniciativa loable, qué mejor regalo que un libro. Por ello, tengo un especial interés en conocer la opinión que les merece mis cuentos, si han conseguido conmoverlos o al menos llevarlos a la reflexión en algunos de los temas que en ellos se abordan: malos tratos, obsesión por la belleza, relaciones de pareja, etc.

La jornada de la tarde también será enriquecedora, no me cabe duda, en cada encuentro con lectores aprendo algo y siempre disfruto, porque no hay nada que me guste más que hablar de literatura.

Pero no acaba aquí mi semana literaria, el martes viajaré hasta Torreperogil, donde tengo una lectura organizada por el Circuito Literario Andaluz, será en la biblioteca a las 18,30.

El año pasado, cuando presentamos Talla G en Alcaudete


El jueves 26 no voy a ningún sitio, pero viene mi amiga Yolanda Saenz de Tejada a la biblioteca de Alcaudete. Nos presentarás sus últimos libros, sí, lo digo en plural, porque en lo que va de año ya ha publicado dos, y creo que aún le falta otro.

Y el viernes, para culminar la semana más literaria del año, al menos para mí, entregaremos los diplomas de asistencia a los alumnos de los talleres Escribe tus sueños, así mismo, les regalaremos un libro a cada uno, gracias a la subvención que me concedió el Ayuntamiento de Alcaudete en el concurso Jose Enrique Vallejo de Vicente y a la editorial Edimáter, que me ha hecho un gran descuento en los libros, así podrán llegar a los 60 niños que han asistido a los talleres.

Como podréis apreciar, una semana muy completita, ya os iré contando.

jueves, 12 de abril de 2012

Están pasando cosas.


La primavera inyecta savia nueva en las plantas. La naturaleza se mueve, la hierba crece, los árboles se cubren de hojas, las flores se atreven a vestir de colores el paisaje. El sol calienta con más fuerza, hace que nos despertemos del letargo invernal. Será por eso que proyectos largamente esperados verán por fin la luz. Es el caso de mi novela juvenil "El club de las palabras prohibidas", cuya edición está muy avanzada.
En estos días también he podido escuchar la primera grabación en formato audiolibro de Trece cuentos inquietantes. El relato La piel de la serpiente, adquiere nuevos matices cuando lo escucho en la voz de otra persona. Creo que esta va a ser una experiencia satisfactoria.

Las imágenes que ilustran esta entrada las tomé la primavera pasada en mi huerta, son flores de árboles frutales, melocotoneros y perales, tan hermosas como dulces son sus frutos en verano.



jueves, 8 de marzo de 2012

Se inician los talleres.

El proyecto “Escribe tus sueños” se puso en marcha por fin, fue ayer, en el C.P. Rafael Aldehuela. Asistieron 21 niños y niñas con edades comprendidas entre 9 y 11 años. Para mí supuso una gran alegría comprobar que los escolares se interesan de verdad por la escritura y la lectura.
Fue divertido, no me costó demasiado que todos se integraran en el grupo y que perdieran el miedo a leer en público sus escritos. Hubo algunas excepciones, por timidez, pero la mayoría de los niños participaron de una forma muy activa.
Nos presentamos de una forma “especial” que sirvió para que nos conociéramos un poco mejor, y sobre todo para romper el hielo, ya que había chicos de diferentes cursos y edades. Pronto se estableció un clima agradable, que permitió risas y bromas sin agraviar a nadie.
Utilizamos una técnica muy conocida de Rodari, el binomio fantástico, y salieron unos textos muy interesantes, los niños son mucho más creativos que los adultos, sólo hay que proporcionarles una excusa para sacar a relucir su imaginación.

Para poder compartir los cuentos que se vayan escribiendo en el taller he abierto un blog donde iré colgando los trabajos de los alumnos que así lo deseen. Esta es la dirección del blog Escribe tus sueños:
http://escribetussuenos.blogspot.com/

viernes, 24 de febrero de 2012

Taller de escritura: Escribe tus sueños


Hace unos meses me presenté a al concurso municipal Jose Enrique Vallejo de Vicente que tiene como finalidad promover las actividades culturales y educativas en Alcaudete. Mi proyecto, Escribe tus sueños, resultó seleccionado, ahora me queda lo más complicado, ponerlo en marcha. Se trata de realizar talleres de escritura en los distintos colegios de la localidad, en colaboración con las AMPAS. Ya he contactado con el centro en el que estudian mis hijos, he pasado unas fichas de inscripción y estoy esperando a ver cuantos niños y niñas se apuntan.


El dinero de las subvención, 300 euros, quiero dedicarlo a comprar libros para los niños que se inscriban en los talleres, Edimáter, la editorial que publicará mi próxima novela, está dispuesta a colaborar en el proyecto y me hará un descuento en los libros que adquiera, de esta forma poder estirar un poco más el presupuesto.

Ahora sólo queda que los niños se interesen por esta iniciativa y que yo sea capaz de motivarlos y engancharlos a la escritura y  la lectura.



PROYECTO DE ACTIVIDADES

TALLER DE ESCRITURA CREATIVA


“ESCRIBE TUS SUEÑOS”
(Proyecto subvencionado por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Alcaudete. Concurso Jose E. Vallejo de Vicente)

OBJETIVO: Despertar en los niños/as el interés por la escritura como forma de animación a la lectura, mediante el uso de técnicas que estimulen y alimenten su creatividad.

DESTINATARIOS: Alumnos de 4º, 5º, y 6º de Primaria de colegios alcaudetenses.

Nº ALUMNOS: Máximo 20 por taller.

DURACIÓN: 4 Sesiones de 1 hora, en horario extraescolar a convenir con las AMPAS y la dirección de los colegios.

METODOLOGÍA: La metodología será participativa y estimuladora de la creatividad de los niños/as. Se utilizarán técnicas divertidas que despierten el interés y faciliten la participación de los chicos/as. Se trata de que pierdan el miedo a expresarse en público y que aprecien los beneficios que comporta la lectura.

domingo, 22 de enero de 2012

Un simple gesto


Ayer, cuando bajaba las escaleras de mi piso, vi a un chico negro utilizando el cristal de la puerta del bloque para acicalarse. Venía del campo, los pantalones manchados de aceituna, una gorra publicitaria en la cabeza y el cansancio reflejado en los ojos. Pude observarlo bien porque la inclinación de los rayos solares había convertido unos simples cristales transparentes en un eficaz espejo, y él no podía verme. Por un momento, tuve una extraña sensación, yo hubiera hecho lo mismo, no habría resistido la tentación de contemplar mi reflejo, de comprobar cuál era mi aspecto después de una larga jornada de trabajo en el campo.

Cada día los veo por el pueblo, en el supermercado, en la frutería, en el parque sentados en un banco al sol… Están ahí, a nuestro lado, sé que son personas, claro, y así se lo decía a mis hijos cuando eran más pequeños y se agarraban con fuerza a mi mano al verlos pasar. Son personas, por supuesto, nadie lo duda, aunque a veces nos sea más conveniente olvidarlo. Y no es extraño que un simple gesto puede conmovernos más que todas las palabras del mundo, aunque sólo sea un gesto de coquetería.

jueves, 19 de enero de 2012

Esta vez pegó cerca



Las noticias de mujeres asesinadas nos llegan con demasiada frecuencia hasta lograr que nos habituemos a ellas. El escalofrío apenas dura un instante, los minutos que la televisión de turno dedica al suceso. Las imágenes frías de portales desconocidos, o una mancha de sangre ya marchita, apenas consiguen arrancarnos unas palabras de indignación. La desgracia está tan lejos, la muerta nos es tan ajena, nunca la vimos moverse, hablar o sonreír, no conocíamos a sus hijos, ni a su familia. El duelo pasa rápido cuando la muerte no nos afecta.

Esta vez ha sido diferente, nos tocó vivir la tragedia de cerca, Noguerones, mi pueblo natal, se acostó anoche con un nudo en la garganta y se ha levantado con la boca reseca de dolor. Estrella, una mujer de 45 años, ha pasado a engrosar la trágica lista de mujeres asesinadas a manos de su pareja. Y me duele pensar que se haya convertido en un número más, que desde otros lugares de España, cuando contemplen las imágenes, sólo sentirán un breve estremecimiento, un asomo de rabia, un gesto de impotencia, como me ha pasado a mí en otras ocasiones.

No se me ocurre que puedo escribir que sirva de consuelo a esas hijas que se han quedado sin madre, a esa madre que perdió a su hija, a esas amigas que la han despedido esta tarde en el entierro, a sus compañeras de la Asociación Las Nogueras, a sus vecinos, a todo el pueblo de Noguerones…
Sólo quiero pedir que nunca deje de indignarnos la muerte de una mujer inocente, por muy lejos que ocurra.





martes, 17 de enero de 2012

Aprender a esperar

Hace tiempo hice una entrada que titulé “Aprender a perder”, en ella comentaba que si quieres ser escritor debes asumir los fracasos, o la falta de éxito, como queramos llamarlo.
Hay otra disciplina que los aspirantes a escritores debemos dominar: la espera. Los proyectos de edición suelen ir despacio, antes de que un libro vea la luz debemos esperar meses, incluso años, a veces con la incertidumbre de que en el último momento la editorial se eche atrás.
Yo debería estar acostumbrada, en mi primera novela “La asesina de los ojos bondadosos” pasó más de un año desde que recibí el premio, a finales de 2007, hasta que la vi publicada en abril de 2009. En este caso la edición dependía de la Diputación de Jaén.
Con mi libro de relatos “Trece cuentos inquietantes” el tiempo fue menor, no llegó al año, además, la Editorial Hipálage cumplió con los plazos, el libro salió en la fecha que se había fijado.
Ahora me encuentro a la espera de mi nueva publicación, la novela juvenil “El club de las palabras prohibidas” con la Editorial Edimáter. Las ilustraciones ya están hechas, por cierto, son muy buenas, y yo revisé el texto el verano pasado, de acuerdo a las recomendaciones de mi editora, sin embargo, aún faltan unos meses para que el libro vea la luz. Y hace más de un año que está acordada su publicación.
El que espera desespera, dice el refrán, pero es importante mantener la calma y, mientras tanto, aprovechar el tiempo. Cuando el libro salga tendré que centrar los esfuerzos en su promoción, lo que me dejará menos tiempo para escribir.
También llevaba unos meses esperando la entrega de premios del Periódico Ideal (quedé tercera con Amantis en el Certamen de relatos de verano) que era ayer, pero nevó y, lamentablemente, no pude ir. Al menos la nevada nos dejó imágenes como esta.

Fuente Amuña, foto de Krystyna


sábado, 14 de enero de 2012

Amanece en Alcaudete

Una imagen de Alcaudete de hace unos minutos. El sol lucha por abrirse paso entre las nubes. Mi canario, nervioso en su jaula, espera el momento en que lo saque al balcón. La mañana es helada. Los aceituneros, encogidos de frío, van hacia sus coches para dirigirse al tajo. Los miro desde la calidez de mi ventana protegida por el doble cristal. Mis hijos, aún duermen, inocentes, en sus camas. Buenos días.

martes, 10 de enero de 2012

No tengo nada que decir

No tengo nada que decir, sin embargo, siento la necesidad de alimentar a mi blog, como si fuera una criatura viva, un animal hambriento que requiere mi atención. Hablar por hablar es una tontería, ya se lo he dicho varias veces, pero él sigue insistiendo, quiere comer, no atiende a razones.


Si no tengo nada que contar, si mi charla insípida acabará por aburrir a los lectores... Ya estarán cansados de leer mis tonterías.

Sí, ya sé, podría hablar del último libro que he leído “Sauce ciego, mujer dormida” de Murakami, pero no sé transmitir lo que los relatos del escritor japonés me han hecho sentir, son tan extraños y la vez tan bien escritos que, durante las horas que he dedicado a su lectura, he tenido la sensación de habitar un universo paralelo. Noté un efecto parecido cuando leí su novela, Kafka en la orilla. En este último año he leído varias obras suyas, me estoy haciendo Murakami- adicta. Me encanta ese toque de irrealidad que siempre hay en sus historias, por otra parte, tan cotidianas.

Leer literatura de calidad me ayuda a crecer como escritora, pero prefiero no hacer comparaciones, para no hundirme en la miseria; aún me queda mucho que aprender.

En fin, blog mío, ya te alimenté de palabras. No te quejes, no te descuido, es que ,de verdad, te lo juro, no tengo nada que decir.

miércoles, 4 de enero de 2012

Estrenando año

Diciembre, 2010, con mis hijos en la Biblioteca Nacional
Este año 2012 se nos ofrece como una hoja en blanco, sobre ella iremos escribiendo nuestra historia particular, ni más ni menos interesante que la de cualquier otra persona. Sin embargo, este folio parece fabricado con papel reciclado, viene lastrado por una palabra que nos acompaña desde 2009 y que se nos ha calado hasta el tuétano: crisis. La famosa crisis que empaña cualquier alegría, nadie está a salvo de sus efectos devastadores, incluso los que seguimos conservando nuestro empleo la padecemos, nuestros sueldos se congelan o se recortan, y el miedo a perder el trabajo condiciona todas nuestras decisiones.

No son buenos tiempos para la cultura, ya ni siquiera tiene un ministerio propio, desaparece la Dirección General del Libro; en tiempos de recortes, hay que empezar por lo menos importante, ¿quién necesita los libros habiendo programas basura en la televisión? Siempre he pensado que la cultura y la educación es la mejor herencia que puedo dejar a hijos, algo mucho más importante que los bienes materiales, ¿estaré equivocada?

Aún así, cientos (más bien miles) de personas seguimos aspirando a ser escritores, nos atrevemos a soñar con ver nuestros libros publicados y leídos, esto último es lo más importante. ¿Acaso no nos damos cuenta del escenario desolador que nos rodea? A pesar de la crisis, de los recortes, del desempleo, de la prima de riesgo, de los mercados, de las hipotecas, de los bancos…., seguimos soñando con ser leídos, con que alguien nos dedique, aunque sólo sea unos minutos, y disfrute con lo que hemos escrito.

Eso es lo que os deseo para este nuevo año que afrontamos, que sigáis soñando con las palabras, que los libros y sus lecturas os hagan la vida más amable, y que os ayuden a superar estos doce meses, inclementes para muchos, que se avecinan. Supongo que deseos de felicidad, salud, dinero, amor, éxito, etc., ya habéis recibido muchos.
¡Que los Reyes Magos vengan este año cargados de libros!





jueves, 22 de diciembre de 2011

¡Feliz Navidad!

Una foto que me encanta, aunque sea de hace dos años, o quizás por eso.
Es difícil encontrar expresiones para felicitar la Navidad que no estén manidas, año tras año repetimos las mismas frases, los mismos deseos: de paz, de felicidad, de suerte, de prosperidad, de cariño, de amistad... Le he dado muchas vueltas a la cabeza, quería felicitar a los seguidores del blog de una manera original, algo que nunca se hubiera dicho o escrito. Me doy por vencida, no se me ocurre nada.
Acabo de acordarme de la canción de Serrat, “No hago otra cosa que pensar en ti”, ¿la recordáis? Él trata de escribir una canción a su amada, pero no consigue inspirarse. A veces, lo que más nos cuesta es lo más sencillo. Los escritores inventamos historias imposibles, imaginamos mundos y personajes, transformamos el tiempo y el espacio... Y, sin embargo, nos resulta complicado encontrar las palabras adecuadas para decir a la gente que nos rodea lo mucho que nos importa, lo mucho que la queremos.
Así que, sólo se me ocurre dedicaros un silencio cariñoso, un silencio limpio, un silencio de admiración, un silencio sin palabras que lo estropeen.
Un enorme y hermoso silencio.