jueves, 24 de marzo de 2011

De baja (para todo)


Esta tarde me iba a poner con la novela, sí, esa a la que le estoy dando tantas vueltas; la misma a la que le prometí que le dedicaría todos los días de mi baja. Mentí como una bellaca. Claro que cuando hice esa promesa no sabía que las intervenciones quirúrgicas además de llevarse un trocito de ti pueden robarte también las ganas de escribir.
Justo cuado arrancaba el ordenador llamaron a la puerta, mi vecina y su hijo, creo que suspiré aliviada, en realidad no me apetecía escribir. Al poco de entrar me reprendió porque últimamente no publico en el blog, así que esta entrada se la dedico a ella: Mari Ángeles, va por ti y por Alejandro, ese pedazo de niño tan cariñoso que tienes.
Es curioso, en la charla que di en el Instituto Andaluz de la Mujer, que al final fue más bien una tertulia o mesa redonda, pues no asistió mucha gente y decidimos hacerla más cercana; alguien me preguntó cuál era el estado de ánimo más propicio para ponerme a escribir, y sin dudar le contesté: cuando estoy bien, cuando me siento animada, con fuerzas para todo, aunque ese momento coincida con época de mucho trabajo o jaleo familiar. Y es cierto, estos días de baja los he dedicado a leer, a descansar, a pensar, y espero que cuando la semana que viene me incorpore al trabajo, vuelva a sentir el hormigueo en los dedos, el rebullir de las ideas en la cabeza, las idas y venidas de mis personajes a cualquier hora del día o de la noche, que no entienden de horarios.
Ahora no estoy mal, pero tampoco me encuentro bien del todo. Físicamente aún me siento débil, y eso repercute en mi estado de ánimo, no me acostumbro a este ritmo más pausado; lo único bueno, el tiempo que he sacado para la lectura, le he dado caña a mi libro electrónico y los clásicos, literatura de la buena, a ver si se me pega algo.

21 comentarios:

Magnus Ingaldsen dijo...

Me alegro de que vayas mejorando. La novela puede esperar; los personajes no se enfadarán (si acaso algún lector ansioso). Y lo bueno es que puedes seguir disfrutando de la lectura, que es otra manera de seguir alimentando la escritura.

Natàlia Tàrraco dijo...

Felisa, lo lamento, no sabía nada.
Cuídate todo lo que puedas y un día de estos te volverá el hormigueo a los dedos, sin embargo disfrutas de buena compañía, amigos y amigas de verdad, a tu lado, un gran tesoro.Lees, descansas, paseas, te relajas, que el escribir no es más que otro factor en la vida.
Seguro que vas acumulando ideas, con serenidad, y sobretodo, tranquila amiga.
Ya sabes donde me tienes para lo que sea, compi de TERRAL.
Por cierto tu relato me gustó mucho, creativo, buceando en lo psicológico a base de una situación fuera de lo trillado,
onírica, original, poética y escrita con gran maestría. Números y cajas, cajas en el cerebro como departamentos en la memoria, en el subconsciente que nos juega pasadas muy curiosas. Me diste en que pensar. Gracias y felicitaciones. Besito cariñoso.

Un Caracol Acelerado dijo...

Bueno, es algo normal, imagino. El cuerpo y la mente necesitan su dosis de descanso. Ellos mismos te pedirán volver al tajo.

Hay que cuidarse...

Saludos.

Maribel dijo...

Felisa, lo primero es recuperarte tú. Para la novela ya habrá tiempo y tiempo de más calidad, de dedicación plena. Ahora necesitas descanso, tú misma lo has dicho, para escribir necesitas estar bien. Pues eso, primero has de estar bien.

Un abrazo.

Paco Gómez Escribano dijo...

Recupérate, Felisa. mY aprovecha para leer, que las convalecencias son estupendas para eso. Y la novela que espere, que a mí me están esperando dos que tengo empezadas, pero no hay que obsesionarse. Mejórate. Un beso.

Sílice dijo...

No sabía que no estabas bien. La salud es lo primero, así que no lo descuides. Un abrazo y que te recuperes pronto.

Ardilla Roja dijo...

Hola, Felisa:

No sabía que te habían operado, no sé si has notado que yo tampoco aparezco mucho por aquí. Espero que poco a poco estés mejor; aunque las ganas de escribir se resistan a volver.

No sé, debe ser algo de la anestesia, del olor a desinfectante, de la propia cicatriz y no me refiero a los puntos, si no a la que queda en el ánimo. Yo también he tenido la sensación de que con lo que sacaron se llevaron algo más.
En mi caso además encadené la enfermedad brutal de mi padre, su muerte, la depresión consiguiente de mi madre...

No es fácil escribir sin ganas, desde luego que no. Tampoco tengas prisa.

Un abrazo muy fuerte.

El Desván de la Memoria dijo...

Felisa, no lo fuerces. No viene mal una temporada de descanso, cuando es necesario. No necesitas excusa ni motivo para dejar de escribir, simplemente las circunstancias se lo piden. Y no te sientas mal por ello. No pienses que estás perdiendo el tiempo ni te apresures. Cuando vuelvas a recuperar las ganas, verás que ese periodo de descanso te ha venido bien para renovarte, y que incluso vas a ver después que tu estilo fluye mejor, que has mejorado. Aunque puede parecer una contradicción, la experiencia dice que es así, que cuando sentimos la necesidad vital de no hacer nada, es que físicamente y anímicamente necesitamos esa transición. Y es positiva, te lo aseguro. Es muy importante que disfrutemos también del verdadero descanso.
Cuídate, descansa y recupérate pronto.
Un fuerte abrazo,
Ramón

Felisa Moreno dijo...

Gracias Magnus, espero que sea así, que este periodo de reposo sea inspirador. Un abrazo.

Felisa Moreno dijo...

Gracias Natalia, me alegra compartir revista contigo, aún no he leído tu relato, en cuanto lo haga te dejo un comentario en tu blog. Un beso, amiga.

Felisa Moreno dijo...

¿Cómo se puede ser un caracol acelerado? De todas formas, gracias por visitar mi casa, y por tus palabras de ánimo. Un abrazo.

Felisa Moreno dijo...

Sí, Maribel, supongo que es así, pero es que tengo tantas ganas de volver a la normalidad, aunque sea estresante, estando bien de salud se puede con todo. Gracias por tus palabras, un beso.

Felisa Moreno dijo...

Hola Paco, ¿dos novelas a la vez? Desde luego que eres prolífico, yo aquí intentado acabar una desde hace dos años. Espero que esas novelas te den tantas satisfacciones como El Círculo Alquímico. Un abrazo.

Felisa Moreno dijo...

Gracias, Inma. He pasado una mala racha, pero ya estoy casi en forma. Un abrazo.

Felisa Moreno dijo...

Hola Cati, sí me había dado cuenta de que no actualizas mucho tu blog. A veces la vida nos lleva por caminos inesperados. Mi operación no ha sido nada importante, pero después me dio fiebre y estuve 15 días hospitalizada, creo que ha sido eso lo que me ha llevado a estar más baja de moral, tantos días allí. En fin, lamento mucho lo de tu familia, y espero que las cosas vayan a mejor, se te echa de menos por aquí, aunque yo también estoy un poco desconectada ultimamente. Un fuerte abrazo.

Felisa Moreno dijo...

Gracias profe, tendré en cuenta tus consejos. Lo cierto es que deseo volver a escribir, tener ganas, como un síntoma más de que ya estoy mejor, de que vuelvo a estar en forma. Un abrazo.

Srta Gómez. dijo...

Pues lo primero es que usted se recupere por completo,ya seguramente la próxima semana usted tendrá aquellas ganas de escribir que tanto anhela que vengan.Recupérese pronto.
Un abrazo.

Annick dijo...

Despues de un largo invierno , parece que la ¨depre ¨primaveral nos invade un poco a todos .
Animo que todo pasara.

Besos desde Málaga.

Pedro Asensio dijo...

Felisa, deseo que te recuperes muy pronto y que, fiel a tu "entusiasmo literario", te dediques plenamente a lo tuyo, que es escribir. No te agobies demasiado por no avanzar en tus proyectos. A mi me pasa a menudo, y no está mal. Es bueno distanciarse y volver a retomar lo escrito con anterioridad (se ve de otra forma, se mejora siempre). Así que, mucho ánimo y besos desde Almería

B. Miosi dijo...

Querida Felisa: Recupérate pronto. ¡Te mando un abrazo desde Venezuela!

Blanca

juan ballester dijo...

Felisa, mucho ánimo y espero que la recuperación física vaya acompañada de ganas de seguir escribiendo. De todas formas, ya se sabe que cuanto menos tiempo se tiene, más nos apetece hacer algo.
Un abrazo.