lunes, 15 de junio de 2009

No todo son malas noticias




Ayer Juanma aprendió a nadar. Parece un pececillo, ligero y escurridizo. El verano pasado ya apuntaba maneras, ahora ya puedo estar un poco más tranquila, si se cae a la piscina sabrá salir a flote y nadar hasta una pared.

Irene pasó la prueba del conservatorio, el próximo curso estudiará música, si todo va bien tocará la flauta, hasta el próximo lunes (que se adjudican los instrumentos según las notas) no lo sabremos. Lo que si sabemos ya, es que terminará el curso con sobresaliente, creo que la Nintendo que le ha prometido su padre ha tenido algo que ver con estas notas. En honor a la verdad es una buena estudiante, tiene constancia y ganas de aprender.

El viernes Juanma tuvo su fiesta de fin de curso, yo no pude asistir, estaba en el hospital. Lo llevó su padre. Mi niño hacía de narrador del cuento de la ratita presumida. Tuve que conformarme con ver las fotos y el video de la actuación, qué guapo que estaba.

Los árboles de la huerta están cargados de fruta, albaricoques, nísperos, melocotones, uvas (de las que saldrá un buen vino, de eso ya se encargará mi marido). La noguera pequeña se ha estrenado, está preñada de nueces como puños, aún escondidas tras el manto verde de la cáscara.

Hoy vino B. una de nuestras nuevas empresarias, a la que hemos ayudado desde mi oficina y nos dijo que le iban muy bien las ventas, mejor de lo que esperaba. Me he alegrado mucho por ella, es una jovencita de sesenta años, con un espíritu emprendedor innato.

Mi sobrina Ana ya casi es maestra, ¡pero si es una niña! ¡Cuánto la quiero!

A veces es necesario agarrarse a estas pequeñas cosas, detalles insignificantes de la vida diaria a los que apenas prestamos atención, para seguir adelante, para no decaer. Dos mujeres muy importantes para mí, tan cercanas, tan de mi sangre, están sufriendo y me siento impotente, con las manos vacías, sin saber qué ofrecerles para aliviar su pena. Quizás lo único que pueda hacer es escribir buenas noticias para ellas, para hacerlas sonreír.

20 comentarios:

Annick dijo...

Que bueno es leer noticias diarias , asi tan insignificantes pero que son las alegrías del día a día ; aunque algunos problemas siguen alli.
Deseo que tu madre sigue mejor .

Un abrazo desde Malaga.

Ro dijo...

Esas pequeñas grandes cosas que componen lo cotidiano, son un invisible hilo conductor entre nuestra identidad y sentido de pertenencia. Disfrútalas; gracias por compartir, que como es tu intención, también son notas de apoyo para el alma de los que amas.
Un abrazo
Ro

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

Llevas razón, no todo son malas noticias. Espero de corazón que mejore tu madre.
Me da envidia sana el huerto fragante que tienes a tu vera.
La niña estudiosa merece el prémio, felicidades padres, tocará la flauta (¿travesera?)
Al chico lo veo de delfín...
Ánimos a topes, la vida nos concede, también estos regalos, disfrútalos, un besito dulce, natalí

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
J.E. Alamo dijo...

Todos esos detalles conforman una vida feliz... Muchacha, eres muy afortunada. Ahora en cuanto tu madre se reincorpore a ese entorno que estalla de vida, siéntate y escribe que tienes mucho que contar.

milagros dijo...

Esas pequeñas cosas son suficientes para agarrarnos a ellas y sonreir.
Que suerte poder disfrutar de árboles frutales a tu alrededor, pero cierro los ojos y me los imagino,tan coloridos, tan bellos...
Me alegro de que estés más tranquila. Un abrazo

mar dijo...

Eso si que es tener un saco de buenas noticias de las que te alegran cada día, me alegro mucho de que todo vaya volviendo a la normalidad y de que tu madre cada vez se encuentre un poco mejor.
Un beso de Mar

Maat dijo...

Hola Felisa.

Tienes toda la razón. Esas cosas pequeñas son las que constituyen una parte importante de nuestras vidas y no les prestamos la atención debida. Es bueno recordarlo.

Y no te atormentes pensando que tienes las manos vacías y que no sabes que ofrecer a esas dos personas tan importantes para ti. Sigue con lo mismo que estás haciendo, estar ahí, a su lado y quererlas como las quieres. De ti, ahora, sólo necesitan grandes dosis cariño.

Un abrazo y muchos ánimos.

Maat

fonsilleda dijo...

Esas pequeñas cosas son grandes, enormes y son la vida, son quizá la savia de la vida. Es el discurrir, son las agarraderas que hacen que seamos capaces de seguir y aguantar; es lo que nos da la fuerza y el amarre.
Felcidades por todas las cosas buenas.

Ardilla Roja dijo...

Si guapa, así es.

Eres una mujer muy valiente Felisa. Te admiro.

Cuídate mucho.
Un beso

TitoCarlos dijo...

Pues lo que leo es que si que te fijas en esas pequeñas cosas y sabes que la vida es la suma de todas las cosas que suceden a tu alrededor. El resultado siempre es positivo; la vida es hermosa y fluye sin parar.

Anímate; siempre hay buenas noticias.

Un beso,

Felisa Moreno dijo...

Gracias, vuestras palabras casi me hacen llorar de emoción. Estoy pasando unos malos momentos, no sólo yo, toda mi familia, el blog es mi pequeña válvula de escape. Siempre me he considerado una persona fuerte y positiva, pero a veces dudo, aunque sé que tengo que seguir en la brecha para ayudarlas a ellas a salir del bache.

Un abrazo

TitoCarlos dijo...

Recuerda: si tu estas bien, lo de alrededor funciona como un reloj.

Un beso,

chonoman dijo...

Si te sirve te diré: Estar ahí sin dar la lata, sin que sientan agobio, con una sonrisa, un beso, una mirada, escuchando o llorando cuando ellas quieren que lo hagas, dando un fuerte abrazo…
A mí me suelen decir: sabemos que estas ahí, que cuando te llamamos corres, te sentimos aunque físicamente no estés, no nos agobias y nunca nos fallas.
Esta mal que yo lo diga esto de mi pero igual te sirve.
Besotes.
Paola.

Susana dijo...

Mil besos para mi Felisita. Todo se va a ir arreglando, guapetona.

Muack!

Francisco Cenamor dijo...

Querida Felisa, el próximo viernes publicaremos en nuestro Blog literario Asamblea de palabras un breve comentario sobre tu blog para que nuestro lectores y lectoras se den una vuelta por él.
Un saludo.

JuanRa Diablo dijo...

La buena predisposición para afrontar las adversidades también te será de ayuda. Y estas buenas noticias son grandes motivos para tener fe y esperanza en la vida.

Un beso grande, Felisa.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Llevaba tiempo sin pasarme por aquí, pero veo que sigues genial como siempre. Siempre hay épocas malas y otras mejores. Todo fluye. Todo cambia.

Saludos!

Jorge Naranjo Quezada dijo...

Muy lindo detalle de la vida
Saludos...
Jorge Naranjo Quezada
Loja - Ecuador

Anónimo dijo...

Hola soy tu sobri Ana, ya hacía tiempo que no me pasaba por aquí. tkm