miércoles, 30 de noviembre de 2011

Encuentro de Poetas Andaluces en Córdoba


Este fin de semana me he disfrazado de poeta, llené mi bolso de versos y me fui para Córdoba. Con los nervios pisándome los talones, caminé por las estrechas calles de la Judería, hasta dar con el Museo Arqueológico, situado en una plaza de ensueño. Subí las escaleras hasta la segunda planta, entré despacio, llegaba tarde, así que me senté al final. Por última vez me pregunté, qué hago yo aquí, si tengo poco de poeta y mucho de cuentista.
Y digo por última vez, porque pronto me sentí una más, fue después de leer el poema que un día dediqué a mi sobrina Laura, me emocioné tanto que a punto estuve de llorar, los aplausos y el calor de la gente me reconfortaron y me dije, quizás no haya tanta distancia entre nosotros. A partir de ahí disfruté de la jornada, de los poemas, de los poetas, de las sonrisas, de las lágrimas, de las miradas, de los reconocimientos, de los desconocidos, de los paisanos, de la comida, de las charla, de las despedidas, de más poesía, de la música, del paseo hasta el restaurante, de la cena, de la cerveza, de la chica que bailaba danza del vientre, de las sonrisas, de las carcajadas, de la compañía, de la terraza y otra vez, cómo no, de la Poesía.
Como no sé si aclaro mucho con mis palabras os dejo unas fotos para ilustrarlas.


Una imagen de la sala, recita Yolanda Saenz de Tejada

Yolanda y Fernando Sabido, que ha elaborado una antología de poetas andaluces.

En la comida, con Antonio Gómez Hueso, poeta jiennese.


¡Mucho arte!

Poemas musicados, por el grupo Viaje al interior

En la cena, con el poeta pijo y otras poetas de Málaga y Granada.

Manolo e Ivonne, después de la cena seguimos con la poesía.


2 comentarios:

yolandasaenzdetejada dijo...

¿disfrazada de poeta? eso serán los que publican versos, querida, tú lo llevas dentro.
me encanta esta entrada, envíame alguna foto por mail, por fa...
gracias por tu compañía, amiga.

azpeitia dijo...

Amaya y yo deseamos que esta experiencia marque y haga florecer en tu interior la posibilidad de intercalar en tus relatos, esos pocos versos que a veces redondean una forma de sentir y de pensar...un abrazo desde azpeitia