miércoles, 31 de diciembre de 2008

Feliz Año 2009



En este año 2008, que tantas cosas buenas me ha dejado, (prefiero no acordarme de los malos momentos) ya sólo me queda hacer una cosa: Brindar por todos los amigos y amigas que habéis pasado por mi blog. Más de 4.000 visitas superan todas mis expectativas; cuando en agosto inicié esta aventura, no podía imaginar que tuviera tanta aceptación. Gracias a todos y a todas por estar ahí. Esto es un sueño, el sueño de las palabras.


Y que en el 2009 vuestros sueños se conviertan en deseos cumplidos.

martes, 30 de diciembre de 2008

Publicación en El sofá Rojo


Quiero dar las gracias a la revista El sofá rojo que han tenido la amabilidad de publicar uno de mis relatos en su blog. Esta revista está dedicada al relato y al microrrelato. Los responsables son Delia Olmos y Juan Javier Murillo. Desde aquí aprovecho para felicitarlos por el proyecto que han iniciado y que, sin duda, contribuirá a difundir la obra de nuevos autores. Os dejo el enlace:
http://revistaelsofarojo.blogspot.com/

La muela del oeste

Hasta ahora yo conocía las muelas de leche, las muelas del juicio, … pero hoy he podido comprobar que en la boca también hay puntos cardinales y que pueden servir para orientarnos en caso de emergencia.

Juanma viene corriendo hacia mí y me dice: “mamá, mamá, me duele la muela” yo le pregunto “cúal de ellas” y ni corto ni perezoso abre su boquita y señalándome la parte izquierda de la boca me dice, “aquí mamá, en el oeste”. Y me imagino esa muela con los calzones vaqueros, las espuelas y un par de revólveres al cinto, (de pequeña leí muchas novelas del oeste) retando a las muelas del este, mucho más elegantes y educadas, con traje negro y corbata floreada. Y es que en las pelis de vaqueros siempre era así.

Al final todo se solucionó con un pequeño chupachú medicinal para las llagas de la boca, bueno más bien ese fue el inicio de otro conflicto. Paula, mi sobrina de tres años, al ver el susodicho chupón con color y sabor a fresa, decidió que le dolían todas las muelas, las del Este y las del Oeste e inició su particular guerra para conseguir un palito rosa como el de su primo.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Otra vez por aquí


Tras una semana alejada de internet, de regreso de mi particular mundo perdido (Cuevas del Campo) abro mi blog. Es emocionante leer los comentarios, ojear las páginas de los amigos, entrar en nuevos blogs… Este es un pequeño mundo donde me siento entre amigos, donde puedo contar las cosas que me pasan, compartir historias y sentimientos. Me gustaría tener más tiempo para dedicarle, pero… es lo que hay.

Hace un año me comunicaron que había ganado el premio de Diputación, aún sigo esperando ver mi novela publicada, pero no desespero, estas cosas llevan su tiempo. Lo que pasa es que yo voy avanzando y lo que escribo ahora no es lo que escribía hace doce meses. Me da un poco de miedo releer mi novela.

Diciembre está siendo un buen mes, después de la noticia de mi selección como finalista en el certamen Voces con Vida de Méjico, hace unos días me comunicaron que otro de mis relatos había obtenido una mención especial en el Certamen del Ayuntamiento de Lebrija (Sevilla) y que se publicará en el libro del concurso. “Cuando Elena dejó de ser vaca” es el título del cuento. En él trato de hacer una crítica a esta sociedad donde la delgadez se considera sinónimo de belleza. Elena se compra una peculiar báscula que incorpora un programa informático y se entrega en cuerpo y alma para conseguir adelgazar.

Supongo que los Reyes Magos se han adelantado un poco, o me han querido compensar por esa novela que tanto se está haciendo de rogar. Porque éste es tiempo de regalos, la pena es que muchos de ellos sólo son regalos materiales, con la cantidad de cosas que se pueden obsequiar y que no cuestan nada.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Feliz Navidad

Estamos tan enfrascados en el ajetreo de estas fiestas, los regalos, las comidas copiosas, las compras compulsivas; que a veces olvidamos realmente lo importante, sentirnos próximos de la gente que queremos. No como una imposición, no por costumbre, sino porque realmente lo deseemos.

Solemos valorar las cosas cuando la hemos perdido. Yo este año echaré mucho de menos a una persona. Otros años, en estas fechas, ni siquiera llegué a verla, pero sabía que estaba ahí y eso era suficiente. Como los amigos que viven lejos, en cualquier momento pueden aparecer o puedes visitarlos.
Mi primo Paco ya no volverá, no vendrá a tomarse unas copas a nuestra casa después de la cena de Nochebuena. No tocará la zambomba, esa tan ruidosa de fabricación casera, que siempre prepara mi hermano Rafa. No cantaremos villancicos. Ni contará chistes verdes. Estas serán las primeras navidades sin él. ¿Y cómo estarán su mujer, sus hijas y sus nietos?¿Cómo serán estas navidades de ausencia?


Quizás, si nos detuvieramos un poco a pensar, nos daríamos cuenta de lo mucho que tenemos. No esperemos a que sea navidad para disfrutarlo, pero si en estas fechas estamos más abierto a demostralo, hagámoslo. No cuesta nada regalar una sonrisa, un beso, unas palabras amables.


Así que felices fiestas para todos los que siguen este blog, o que hoy aterrizaron aquí de casualidad. Que el año nuevo venga cargado de regalos, libros y buenas nuevas. Para mis amigos escritores, de premios y publicaciones.

sábado, 20 de diciembre de 2008

No puedes alejarte de mi


No puedes alejarte de mí,
aunque quieras,
no puedes desposeerme
de tu amor, es imposible.
Me duelen tus miradas vacías,
tus ojos secos
que no dicen nada.
Me duelen.

Pero no puedes marcharte,
no puedes dejarme
por más que lo intentes.

Es esta mañana fría
que nos encoge.
Es esta dura lucha
que acometemos
cada día.

Sin pensar
olvidamos
lo que sentimos.

No puedes alejarme de ti
Aunque lo intentes.

Tengo que escribir su historia

Es casi la una, los niños se durmieron hace rato, mi marido se fue a la cena de empresa. Estoy sola, puedo escribir, inicio un relato. Lo tenía tan claro en la cabeza y hoy se me escapa de las manos, empieza así:

"Es casi tan alta como yo. Unos sesenta años, podrían ser más, podrían ser menos. La vida no la ha tratado demasiado bien. De la sonrisa sólo conserva dos dientes, uno arriba y otro abajo, me dice que se apaña bien con las muelas, y me enseña la boca que es como un pozo negro salpicado de piedras rotas. Los ojos, húmedos y brillantes, algún día fueron azules y bellos.
Pero lo que mejor recuerdo es su voz ronca pronunciando aquellas palabras que aún me sorprenden “a mí me gusta ser puta, es lo que he sido toda mi vida y no sé hacer otra cosa”. Miré sus pechos enormes, caídos. Reposaban sobre una barriga más que incipiente. Eran impresionantes, nunca los vi tan grandes. Imaginé que antes, cuando se situaban muchos centímetros más arriba y aquel cuerpo estaba menos maltrecho, debían haber sido un reclamo muy poderoso para los hombres que transitaran cerca de su esquina. Porque ella tenía una esquina que seguía manteniendo, poco importaba que ahora apenas pasase gente por allí, que aquella calle del centro estuviera tan abandonada como el centro mismo. Era su esquina, y que ninguna otra tratara de arrebatársela. “Más de una se ha ido marcada” me contó con orgullo.


Se trata sólo de una pieza de mi reportaje, un testimonio más, veinte segundos en escena. Entonces, ¿por qué no puedo olvidarla? ¿por qué tengo sus palabras incrustadas en mi memoria? Me dijo que aún ejercía, que tenía una parroquia fija, que ya no se fiaba de los nuevos clientes, pero que podía hacer excepciones. Al decir esto último me guiñó un ojo, juraría que se estaba insinuando."



Esta relato lleva mucho tiempo en mi cabeza, desde que vi a aquella prostituta proclamando su condición con orgullo, en el programa Callejeros. Ya hace meses de eso y no consigo olvidarla, tengo que escribir su historia. Os dejo, voy a seguir.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Gracias por vuestras aportaciones


Quiero agradecer todos los comentarios recibidos, tanto en este blog, como en otros foros en los que participo y que también me han hecho llegar sus respuestas. He dejado de comentar vuestras aportaciones porque me parecía que si seguía respondiendo a cada uno de vosotros, se haría demasiado pesado, pero he leído vuestros comentarios con mucho interés. Ahora estoy un poco liada, esto de estar de vacaciones es muy estresante, ya sabéis. Mi intención es hacer un resumen con todo el material recibido y ponerlo en un post, incluso estoy pensando en diseñar una encuesta para incluirla en el blog de forma más permanente.

Animo a los que aún no han participado a que dejen su comentario, y los invito a leer los que ya están, que son muy interesantes, emocionantes, apasionados, divertidos, inquietantes...

lunes, 15 de diciembre de 2008

¡Estoy de vacaciones! ¿o no?

(Relato basado en hechos reales)

Hoy ha sido mi primer día de vacaciones. Tengo en mente presentar un libro de cuentos a un certamen y le idea era utilizar esta semanita de asueto para seleccionar los relatos y revisarlos. Así que me puse el despertador a la misma hora de todos los días (6:30 a.m.) para aprovechar mejor la jornada. Nada más levantarme recordé que el domingo había puesto tres lavadoras y que tenía un montón de ropa por planchar y colocar. ¡Qué fastidio! Casi son las ocho y media y aún me quedan algunas prendas en la secadora. Vaya, tengo que levantar a los niños. Qué guapos están por las mañanas, con sus ojitos de sueño y su carita lavada. Pienso, apenada, que habitualmente me pierdo ese espectáculo.
Ufffff que frío, dejo a Irene y Juanma en sus respectivos colegios y descubro que olvidé las llaves dentro de casa. Visita obligada al piso de mi cuñada, menos mal que tiene una copia. Nada más regresar recuerdo que he de hacer unas compras urgentes. Vuelvo a salir, un viento gélido arrastra el frío desde la sierra, aún nevada. Llego a casa apresurada, son casi las diez y aún no encendí el ordenador, suena el teléfono, tratan de venderme un colchón. Miento, les digo que acabo de casarme y lo tengo nuevo, insisten con un robot de cocina, me niego en redondo a seguir escuchando. Ya que estoy al lado del teléfono llamo al trabajo, charlo un rato con mi compañera Mila, parece que la Consejería de Innovación va a sacar unas nuevas ayudas, pero me niego a mirar el BOJA, estoy de vacaciones…
Por fin arranco el ordenador, miro el correo, y antes de que pueda empezar a hacer nada aparece mi marido, a recoger unos documentos que había olvidado en casa, va de paso para Alcalá. Aprovecha para tomarse un café, lo acompaño, claro.
Son casi las once, un sol espectacular entra por los cristales, ¡horror están sucios! Los niños los manosearon el día anterior mirando la nieve-granizo que había caído. Decido limpiarlos, y ya puesta le doy un repaso al salón, que falta le hace. Quizás debería haberle preguntado a la tele vendedora si tenían robots para esto. Es casi la una y aún sigo limpiando. ¿Por qué habrá salido el sol? ¡Ayer la casa no se veía tan sucia!
A las dos tengo que recoger a los niños del colegio y aún no he preparado la comida. Miro el ordenador, sigue donde lo dejé hace unas horas. Esta tarde, pienso, echaré un rato. Entonces recuerdo que es el día de recoger las notas de Juanma y después tengo reunión del Consejo Escolar. Renuncio, tiro la toalla. He dado por perdido mi primer día de vacaciones. Mañana...ya veremos.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Alcaudete, mensaje de Navidad.


Alcaudete es aroma de Navidad, las calles se visten de luces y armonía, somos todos y sólo uno. Entre olivares de plata, las estrellas nos llenan de buenos deseos. Comparte esa alegría que se asoma a tu casa, a tu mesa, a tu espíritu. La ilusión de los niños se contagia. Villancicos de turrón y pan de higo, hojaldrinas y bombones endulzan nuestro ánimo. El Castillo, embriagado de fiesta, nos mira protector desde arriba.

¡Qué se abran nuevos caminos hacia tu corazón!
¡Qué en el 2009 tus sueños se conviertan en deseos cumplidos!
!Feliz Navidad¡