domingo, 13 de diciembre de 2009

En el teatro: Piedras en los bolsillos


Ayer fui al teatro. No sé que se me hizo más raro asistir a la obra o no tener que estar pendiente de mis hijos. Reconozco que apenas salimos sin ellos, que siempre buscamos actividades en las que podemos estar los cuatro, pero ya nos apetecía irnos de picos pardos sin los chiquitines.

Así que me coloqué un vestido (casi siempre llevo pantalones) y unos tacones (suelo ir plana) y en ese dificil equilibrio caminé con paso inseguro hasta el patio de butacas. Menos mal que iba mi marido al lado, un buen punto de apoyo.

La obra, sorprendente. No había querido leer mucho sobre ella, para no llevar una idea preconcebida, sabía que actuaban Fernando Tejero y Julián Villagrán, que entre los dos hacían todos los personajes (unos catorce). Y como en Jaén no tenemos teatro todos los días, decidimos aprovechar. Me esperaba una comedia al uso, echar un rato de risas y poco más. Sin embargo fue mucho más interesante, los protagonistas son dos figurantes en una gran producción que llega a rodar a un pequeño pueblo andaluz, llenos de ilusiones y esperanzas, que anhelan una oportunidad para llegar a ser famosos. En el transcurso de la obra se mezclan los momentos de risas con la reflexión, incluso con escenas más trágicas, como es el suicidio de otro figurante que se mete en el mar con los bolsillos llenos de piedras.

Los dos actores se trasformaban en todos los personajes con apenas dar una vuelta sobre si mismos, sin cambiar de vestuario, tan sólo ayudados por la expresión corporal y las voces. Lo hacían tan bien que realmente pensabas que eran otra persona.

Desde luego, una obra muy recomendable.

Después del teatro nos fuimos al centro de Jaén, a la zona de las tascas, bares centenarios que parecen haber estado ahí siempre, el Gorrión, la Manchega, ... Te pides una cerveza y la tapa es gratis, eso no pasa en otros sitos, ¿verdad? Un poco más tarde una cena ligera a base de raciones en El Tostón, para luego pasar por una tetería y acabar en un pub, el Azulejo y darte cuenta de que te estás haciendo mayor, que te duelen los pies y que ya no eres aquella estudiante que volvía de las fiestas cuando la gente de bien se iba a trabajar. Así que con la cabeza un poco nublada por el alcohol, que ya tampoco aguantas como antes, le dices a tu marido, "anda cariño, vámonos a casa". Al llegar a Alcaudete nos para la Guardia Civil, menos mal que él no había bebido, para una vez que salimos nos encontramos hasta con la Benemérita.

4 comentarios:

Ardilla Roja dijo...

jajajaja Una salida muy completa, Felisa, con Benemérita incluida.

Me ha llamado mucho la atención el título de esta obra. Yo no sé si es general, pero en mi familia hay un dicho "Eres tonto, o llevas piedras en los bolsillos" Bueno, en realidad no es "piedras" la palabra. Pero muy listo no era el que se suicidó ahogándose.

No sabía de esta obra. Me pregunto si el hecho de que sean sólo dos los actores los que salen en escena, no sea por la famosa crisis.

Un abrazo y buena semana

psd - Y no, lo de la tapa gratis, solo es en Andalucía (que yo sepa)

soy el que soy dijo...

tenemos que vivir, sea la edad que sea, uno mismo ha de respirar, si no todo es imposible

Calvared dijo...

Por lo relatado, se me antoja un día completo y apasionante. El final hubiera podido ser más trágico si tu marido hubiera bebido también y le precintan el coche, llaman un taxi, le quitan el carnet, los puntos, etc. etc. Es decir, que podríamos decir que el final ha sido de cuento de hadas, llega la Benemérita y no pasa absolutamente nada.
Del relato, qué decir, fluye con un enganche al lector desde el principio y te metes en la historia como si la estuvieras viviendo.
Un abrazo.

milagros dijo...

Está muy bien poder compartir momentos de ocio con la pareja. Una cenita fuera, cine o teatro, una copita o bien 0,0. Disfrútalo. Más vieja me hago, más palo me da salir de casa.
Un abrazo