lunes, 24 de octubre de 2011

Paratodalavida, una hipoteca con suelo, pero sin techo

Había una vez un tipo de hipoteca llamada Paratodalavida. Era una hipoteca tranquila, de andares pausados, de esas que se cuelan en tu casa sin apenas darte cuenta. Poco a poco se hizo dueña de todo el barrio, que digo, de la ciudad, del país, ¡del mundo! … Extendió sus tentáculos sin distinción de clases, hasta los hogares más humildes recibieron su visita.

Paratodalavida sabía bien como comportarse, al principio, modosa, con un interés pequeñito, ofrecía miles de ventajas, que las víctimas (también llamadas clientes) eran incapaces de rechazar. No tenía prisa, ahogaba a su presa despacito, se enroscaba en su cuenta corriente hasta hacerla zozobrar para siempre.
Siempre era la palabra favorita de Paratodalavida. Le gustaba jactarse de que ella era como un hija: deseada al principio, cuidada en sus primeros años, problemática en las épocas de apuros, pero nunca abandonada. Antes que las vacaciones o el coche nuevo, la comilona de los domingos o las copas de los sábados, había que atender a Paratodalavida.
Y si no se podía atender, ella devoraba la propiedad, la engullía sin miramientos, dejando al pobre incauto y a su familia en la calle. Pero Paratodalavida no era tan mala como pudiera parecer, pues, aún estando la víctima (antes llamada cliente) ya desahuciada, ella seguía acompañándolo, con el mismo interés de siempre, no en vano tenía un bonito y rígido suelo.

(Se llama suelo de una hipoteca el  tipo de interés mínimo que te cobran, aunque la suma del euribor mas el diferencial sea menor, ahí va eso, y que me digan que hay que inyectar más dinero a los bancos...)

2 comentarios:

Maribel dijo...

Creo que Paratodalavida es muy conocida en los hogares españoles, y la tememos más que a la muerte. Pone cara de corderito pero termina siendo un lobo que te come por los pies.
Muy fina la ironía y muy actual el micro.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Paratodalavida tiene un apellido: todaellaparati. En EEUU cuando no se puede seguir pagando la hipotéca, al entregar la llave de la vivieda queda saldada la deuda. Es lo lógico. En España, entregas la llave, te quitan la casa, pero la deuda pendiente la sigues debiendo. Quedas a la merced de la generosidad del banco o caja, si quiere saldar la deuda contigo después de haber vendido el inmueble. Se supone que la vivienda vale más que el precio total de la hipoteca Paratodalavida, es por ello que te obligan a gastarte los cuartos para que te tasen bien la residencia donde va a vivir Paratodalavida, pero extrañamente la sobrevaloran...
Juanma.