viernes, 31 de octubre de 2008

Tres poemas para Chelía. Mileiby Hernández


A raiz de mi participación en un certamen literario de poesía a través de internet, conocí a la poeta Mileiby Hernández Méndez. Nació en Valencia Estado Carabobo (Venezuela), aunque sus padres son de origen canario, un 23 de mayo de 1970. A los 17 años se erige como Premio Municipal de Literatura, Mención Poesía de la ciudad de San Carlos, Edo. Cojedes. Desde esa fecha y hasta el presente se vincula al grupo literario Nuevo Tramo y a publicaciones periódicas y revistas de literatura, especialmente en el centro del país. Mantiene una columna literaria Transfiguraciones en el Semanario Altavoz. Su poemario De Regreso en las Sombras, publicado gracias al subsidio de la Dirección General Sectorial de Desarrollo Regional, Consejo Nacional de Cultura –CONAC-en el año de 1992, marca un importante hito en la carrera de la autora, pues se trata de su primer texto.


Le pedí que me prestara algunos de sus versos para incluirlos en mi blog, en esta sección que he abierto a mis amigos y amigas escritores. Estos poemas pertenecen al libro "'Ese oscuro fuego que me baña".





Tres poemas para Chelía

Afortunadamente
nadie muere de amor en estos tiempos.
Ramón Elías Pérez



Al escándalo de tus ojos



No quisiera perderme el lúdico paisaje de tus ojos llenos de sol.
Parpadeantes
diversos
atrevidos
constantemente abiertos como la llanura.
Los descubro enternecidos
detrás de las puertas.
Los retengo fulgurantes
en mi piel
llenando todos los espacios.
Me dirijo a cualquier dimensión orbital
Y por fin
los cuajo.
Entonces me recreo en ellos para siempre
como en una pintura de Salvador Dalí.



Conjuro



Me hubiera gustado sorprenderte a las 5 en punto de la tarde.
A esa hora se sirve el café
Y los pájaros dan vueltas en el guanábano.
Comienza un ritual hasta tus ojos llenos de esperanza.
Me desbordo sin piedad
Y desde aquí
Te nutro de este amor absoluto sembrado de naranjos.
De albahaca y ruda te ofrezco la lluvia para tu cuerpo insolente
Enciendo tres velas
sólo tres velas para la claridad de tu memoria cautiva
y te invoco en el humo solitario.
Ahora te canto, simplemente te canto
Con voz de tonada.
Son las 5:46 pm
Y te lanzo mis últimos deseos:
Ojalá tengas tiempo para leer un poema de Roberto Juarroz
donde el milagro furioso de las palabras
como lluvia vertical
te arrebate
y al menos te detenga.

Para olvidar tu voz



He cruzado toda la ciudad en moto taxi para olvidar tu voz
Tus palabras me persiguen de Montalbán a Bejuma
y aun entre los árboles tu eco me traspasa.
No tengo escapatoria.
Intento remontarme desesperada a las frías montañas de Chirgua
y sólo consigo que tu hilo de vocablos trepe y me desnude.
No puedo vencerte.
Emprendo nuevamente el viaje
y camino por las piedras y los ríos solitarios
para zafarme de tu garganta inclemente
Entonces descubro el desvarío insensato del momento.
Pero antes de salir de tu comarca
me rindo a tu embrujo y tu capricho
Ya me tienes por completo entre tus brazos
y terriblemente acorralada.


Del libro aún inédito “Ese oscuro fuego que me baña”.
Mileiby Hernández Méndez (1970) Círculo de Arte Nuevo Tramo.

jueves, 30 de octubre de 2008

Escritura automática

El otro día mi amiga Mercedes dejó un relato en el foro del Desván de la Memoria, nos contó que lo había hecho de forma automática, sin pararse a pensar en lo que escribía. Lo cierto es que estaba muy bien, me gustó el resultado. Y me llamó la atención. Hoy, mientras colocaba los platos en el lavavajillas (la mayoría de mis historias se gestan mientras hago las faenas de casa, de ahí mi despiste integral, un día voy a meter a los niños en la lavadora y la ropa sucia en la bañera), se me ocurrió una frase "Escribir lo que sientes sin sentir lo que escribes" una tontería como otra cualquiera, pero luego seguían fluyendo palabras y yo sentí la necesidad de escribirlas. Cogí mi libretita de notas y las letras se deslizaron con facilidad por el bolígrafo hasta el papel, cosa rara pues me cuesta escribir a mano, acostumbrada como estoy a las teclas del ordenador. Y aquí está el resultado. Es curioso. Os animo a probar, a ver que sale.


Escribir lo que sientes sin sentir lo que escribes. Atravesar océanos de palabras muertas que se dejan llevar por la corriente y van a la deriva. Escribir sin corregir, sin método ni instrumentos. Soñar con viajar a la velocidad de la luz en una cometa blanca del color del arco iris. Amanecer tras un cielo azul que absorbe como si fuera un agujero negro, insondable, eterno… Los juegos que te atraían dejaron de gustarte y te abriste camino hacia mis ojos sin importar el daño causado, sin mirar atrás. Duele, duele pero dejo que entres en mi retina y que apartes las letras que sobran, las que ya nunca usaré para escribirte. El sol se oculta y sólo me queda el calor de un carbón apagado y renegrido que me mira insolente desde el fondo de la chimenea. No sé quien lo puso allí, si alguna vez fue cuerpo carbonizado o si nunca sintió la llama en su cuerpo. La llama que arde en mí cuando me miras y desapareces como una estrella fugaz. En el cielo busco la respuesta y sólo hallo silencio, muerto y seco como el fiambre de mi existencia. Caigo en un profundo sopor y recaigo en mis malas costumbres, en mi manía de suspirar y compadecerme. Acabo esto como lo empecé, con la sensación de no estar haciendo nada, sólo juntar palabras en un baile endemoniado que me conduce a la nada, pues nada pretendo.

lunes, 27 de octubre de 2008

Leer con los ojos


Ayer mi hija Irene me trajo un folio informativo del colegio, donde se nos pedía colaboración a los padres para fomentar la lectura con actitudes como leer delante de los hijos, regalar libros en fechas señaladas, acompañarles en sus inicios como lectores y enseñarles a disfrutar con la lectura. Leí esta información delante de Irene y ella muy resuelta me dijo que todo eso ya lo hacíamos en casa y sin mayor preocupación siguió con sus juegos.

Es cierto que, desde que eran muy pequeños, he tratado de inculcarles mi amor por los libros. Si les compraba alguno lo anunciaba como algo extraordinario, una cosa maravillosa, lo más estupendo que te pueden regalar. Y ellos lo aceptaban emocionados, tan ilusionados como si se tratara del más sofisticado juguete. Les enseñé también a cuidarlos; si rompían un libro, montaba en cólera, me enfadaba tanto que muy pocos ejemplares han acabado dañados por otra cosa que no fuera por el uso diario en sus torpes manitas infantiles.

Me costó un poco más con Juanma, sentía un enorme placer arrancando hojas, destrozando el papel o pintarrajeándolos. Pero los esfuerzos han dado sus frutos de forma generosa. A sus cuatro años ya lee con cierta fluidez. Ahora en vez de contarle yo los cuentos se empeña en leérmelos él a mí.

Creo que los padres somos responsables de la educación de nuestros hijos, que no podemos ir delegando funciones aquí y allá, que debemos dejar de poner excusas y dedicarles un poco más de tiempo. Ese tiempo que les ofrecemos es el mejor regalo que les podemos hacer. Eso no quita que el sistema educativo tenga fallos, que debe tenerlos, las estadísticas sobre el nivel formativo de nuestros niños y jóvenes son deprimentes, todos recordamos el famoso informe PISA, que nos llenó de vergüenza a los españoles y aún más a los andaluces.

Todo este rollo era para contar una anécdota de mi hija, cuando empezaba a leer le llamaba mucho la atención verme a mí delante de un libro, en silencio. Se quedaba mirándome intrigada y me preguntaba cómo podía leer con los ojos.

- Mamá, mamá- decía- yo sólo se leer con la boca, es imposible que tú puedas leer con los ojos.

Ella llamaba leer con la boca al hecho de ir deletreando las palabras en voz alta. Unos meses más tarde llegó toda ilusionada y me dijo.

- Tenías razón mamá, también se puede leer con los ojos. Ya he aprendido. Mira como lo hago.

Y se quedó en silencio delante de un libro, luego levantó la cabeza y me miró con sus ojos verde-miel , brillantes de emoción. Yo, conmovida, entendí en ese momento que sería una gran lectora y pensé prueba superada.

viernes, 24 de octubre de 2008

El desván de la memoria. RAMON ALCARAZ


Este viernes quiero presentaros a mi profesor de escritura creativa, Ramón Alcaraz. Nos conocimos en la entrega de premios del IV Certamen de Canal Literatura. Él acompañaba a una de sus alumnas que también era finalista, Mercedes, ya os hablé de ella. Esta foto corresponde al certamen de este año, donde Dorotea, otra de sus alumnas resultó ganadora.

Apuntarme a El Desván de la Memoria, su taller literario, ha sido una de las mejores decisiones que he podido tomar en este afán mío por ser escritora. Antes yo iba por libre, me faltaban los conocimientos y el apoyo necesario para seguir desarrollando mi escritura.

Ramón me ha enseñado muchas cosas, sobre todo a tener confianza en lo que escribo, a corregir, a aceptar críticas, a ser perseverante. Si no hubiera sido por él, hubiera abandonado mi última novela antes de acabarla. Pero siempre tiene las palabras justas para animarte a seguir, a superar los obstáculos.

Si quereis saber más cosas sobre su taller os animo a visitar la página del Desván:

A continuación os dejo una entrevista que hace unos meses le hicieron en Canal Literatura. Creo que puede resultar interesante para todos aquellos que les gusta escribir o simplemente leer.



Ramón Alcaraz es un profesor a los que sus alumnos describen con diferentes palabras pero siempre con admiración, respeto y cariño. Ejerce su profesión con entusiasmo porque siente pasión por lo que hace y además admite que le produce muchísimas satisfacciones.
Desde su ordenador o en cursos presénciales a lo largo de toda la geografía española, enseña, ayuda y corrige a todos los que empiezan en la aventura de contar historias y vive sus experiencias con especial emotividad.

Curriculum Vitae
Nacido: 1962 en Cartagena (Murcia)
Estudios realizados:
Guión y realización de cine y televisión (Palma de Mallorca)
Creación audiovisual (Universidad Islas Baleares)
Humor e Improvisación (IGI Madrid)
Guión de Comedia de Situación (Instituto del cine. Madrid)
Guión y mercado audiovisual (Madrid)
Amplia experiencia como escritor, corrector y profesor de guión y técnicas narrativas. Durante los últimos años dirijo el taller literario EL DESVÁN DE LA MEMORIA (ww
w.tallerliterario.net), donde imparto clases de escritura creativa, técnicas narrativas y guión; labor que compagino con la redacción y corrección de textos para diversos medios, publicaciones y autores. He recibido diversos premios literarios: Radio 3 de poesía, Ciudad de Purchena de relatos, Certamen Internacional de Poesía Ramón Llull, microrrelatos El Mundo, Certamen de guión de cortometrajes de Islas Baleares (años 2000 y 2002)..., y colaborado en diversos proyectos para el desarrollo de guiones para series de televisión. Actualmente coordino un taller de lectura para la Biblioteca de Caja Madrid en Villalba e imparto diversos talleres presénciales de narrativa y comunicación.


ENTREVISTA
1-Podría decirnos según usted ¿Qué significa el término literatura?

Podría decir simplemente que la Literatura es el arte que emplea palabras como medio de expresión; pero es mucho más: es el conjunto de todo lo escrito, su conocimiento y el medio para acercarnos a la cultura y al mundo que nos rodea, y que al mismo tiempo nos puede ayudar tanto a entender la realidad como a evadirnos de ella. Es un concepto dinámico, del que podemos participar tanto como lectores como escritores.

2- ¿Qué opina de la literatura en la red y de esta como soporte literario?

A mí Internet cada vez me gusta más como lugar donde todo lo escrito está al alcance de todo el mundo. En un medio muy atractivo para publicar y llegar a cualquier lugar del planeta al instante; que es de lo que se trata, de leer y de que nos lean. No entiendo la Red como “competencia” de los libros en formato “tradicional”, sino como un eficaz y valioso complemento.

3- ¿Cómo decidió dedicarse a enseñar escribir? ¿Es difícil enseñar?
Yo enseño por vocación. A veces un proyecto surge sin que nos propongamos que funcione. La dedicación a la enseñanza comenzó cuando después de mi experiencia como escritor y en diversos talleres quise desarrollar un método para escribir que fuera lógico y tratara con claridad los errores básicos que diferencian un mal texto de uno bueno. ¿Por qué un texto nos atrae de manera especial y otro no?, ¿por qué unos escritos se leen de manera fluida y otros nos resultan aburridos, monótonos? Dar respuesta a preguntas de este tipo nos permite evitar muchos errores básicos de estilo.Enseñar no es difícil cuando encuentras predisposición a aprender, el camino de la escritura es largo y requiere mucha constancia; tan importante es ir indicando los errores como estimular y potenciar las virtudes de los alumnos.

4- Domina el relato, el poema, el guión… ¿En que género se encuentra más cómodo?

Debo reconocer que me atrae mucho el trabajo con guiones, sobre todo de series de televisión, porque es imaginativo y colaborar con un equipo resulta muy divertido. La poesía es más intimista, un tarea más reflexiva en la que aportamos mucho más de nosotros mismos. Para el relato cuenta más una labor más racional, donde una buena idea ha de estar respaldada con tiempo de dedicación.

5- ¿Qué puede aprender un alumno esencialmente en un curso de narrativa?

Puede aprender en primer lugar a detectar y corregir errores tanto de forma como de contenido, y a solucionarlos. También a reconocer una serie de elementos que permiten entender una narración como un conjunto que podemos analizar como una suma de partes diferenciadas, que se pueden examinar una por una; eso es lo que llamamos trabajo de estructura. Pero además se puede aprender a observar, a ejercitar la imaginación y a conocer técnicas creativas que nos ayudan a encontrar buenas historias.

6- ¿Qué cree usted que aporta al individuo el dominio del lenguaje y la dialéctica?

El dominio del lenguaje es importante para escribir bien, ya que manejamos palabras y eso son recursos. Cuantos más recursos, mayor riqueza podremos dar a lo que escribimos. Por eso es recomendable leer mucho, sobre todo a los clásicos, que se caracterizan por un excelente manejo del lenguaje. La dialéctica permite ampliar nuestro campo de desarrollo; la escritura requiere originalidad, y para ello nada mejor que argumentar lo más posible, buscar muchas posibilidades a una situación planteada, “discutir” siempre con uno mismo si podemos ir más allá de una idea básica.

7- ¿Cree que en la actualidad hay oportunidades para la reflexión? ¿Se enseña a pensar?

Este es para mí un gran problema. Yo siempre insisto en que “pensar” es un tiempo muy útil en la escritura. Muchos creen que el tiempo dedicado a escribir es el que se pasa delante del ordenador o de un papel; y no es así, ya que debemos “sumarle” el tiempo que empleamos pensando, elaborando ideas y buscando alternativas a un planteamiento dado. “Pensar“ es un acto que no valoramos como debiéramos en un mundo que nos empuja a ritmo vertiginoso y en el que lo que importa es el resultado inmediato. Es posible ejercitar mecanismos que nos ayudan a pensar y a expandir nuestras posibilidades de pensamiento, lo cual es muy útil a la hora de encontrar buenas historias y entre ellas descubrir la mejor historia.

8-¿Transmitir sensaciones al lector es el gran reto?

Yo siempre digo en mis clases que las verdaderas herramientas de los escritores son los sentidos. Los sentidos nos comunican con todo lo que nos rodea y a través de ellos recibimos la información, y por tanto las sensaciones son al mismo tiempo el vehículo para llegar a los lectores. Una de las principales recomendaciones para escribir es que debemos “mostrar” y no “explicar”, y el efecto de lo que escribimos será mucho más intenso si además conseguimos que el lector “sienta”.

9-Estamos en premio certamen de narrativa breve, ¿Qué espera de un buen relato?


Un buen relato ha de estar bien redactado, escrito con buen estilo y bien estructurado. Después cuenta mucho la originalidad, que muestre algo especial o que se cuente de manera que haga especial la historia (en este aspecto muchas veces es importante el trabajo de estructura). Un buen cuento nos sorprende, nos hace sentir o nos aporta una revelación, algo que no sabíamos y que descubrimos tras la lectura. Y mucho mejor si el relato cumple todas esas características. Sabemos que un cuento es bueno porque con el tiempo lo recordamos, ha dejado un poso en nuestra memoria.

10- ¿Qué le impulsa a escribir?

Una necesidad vital. Va más allá de lo que se pueda conseguir con la escritura. Escribir es una manera de inventar, de crear, de transmitir, de sentir y hacer sentir, de divertirme y que se diviertan, de compartir...

11- ¿Qué le impulsa a leer?


Otra necesidad vital, que fue la que después me impulsó a escribir. Leer es recibir, una fuente inagotable de conocimientos y de recursos. No nos debe importar al principio imitar lo que leemos y nos gusta. Es necesario variar las lecturas, conocer a nuevos autores sin olvidarnos de los clásicos; de la suma de todas las lecturas es de donde se alimenta y se construye el estilo de cada uno.

12- Un mensaje para todos aquellos que se inician en el arte de contar historias…

En primer lugar que escriban, aunque sea un poco cada día hasta que lo conviertan en hábito. Que abran bien los ojos y agudicen los sentidos porque nos rodean muchas historias, nos ocurren a diario, nos las cuentan, las vemos en las noticias... También que piensen mucho en lo que van a escribir; pensar no es tiempo perdido, al contrario, ayuda a tener las ideas más claras sobre lo que vamos a escribir y eso facilita mucho el hecho de sentarnos frente al papel o el ordenador. Que lean y que disfruten escribiendo, que no les importe probar, tachar, imitar, experimentar...

13- ¿Qué relación tiene con Internet?


Absoluta. Durante los primeros años mis clases en El desván de la memoria se impartían exclusivamente a través de Internet, mi taller de escritura fue concebido para poder llegar a todas partes y que no estuviera condicionado por una ubicación física ni por fechas ni horarios. Actualmente compagino el trabajo en la Red con los talleres presenciales en diversas ciudades, pero la página web y el correo electrónico son los medios para que se conozca lo que organizamos y exista una relación fluida, constante y rápida con gente de todos los lugares. El taller nació por y para Internet, así que sin la Red no existiría y mi trabajo, mi vida y forma de relacionarme con los demás sería muy distinta.

14- Lo que quiera añadir.

Animo a todos a que escribáis, y sobre todo a que disfrutéis escribiendo. A que perdáis el miedo a mostrar vuestros escritos, a que aprovechéis Internet como un medio para comenzar a publicar, como el espacio que ofrece Canal-Literatura en su blog y otras páginas web. El valor de lo que escribís está en los propios escritos, en vuestra ilusión y en vuestro esfuerzo, todo lo que consigáis con ellos (premios, publicaciones, reconocimiento...) será una consecuencia de un trabajo bien hecho. Si escribes te diviertes y si te diviertes escribes. Lo más gratificante es el camino, un camino que será tan largo como queráis y sin más meta final que la satisfacción de ese viaje fantástico y emocionante que es la escritura.



Aquí podreis leer otra entrevista, esta vez a través de internet, en un chat del Canal Literatura.



Una buena noticia

Hace unos días os hablaba de Horacio Convertini, un escritor argentino amigo mío. Fue uno de los invitados a este blog. Hoy quiero anunciaros que su novela "El refuerzo" ha ganado el accésit al prestigioso premio de novela corta Gabriel Sijé que convoca la Caja Mediterráneo.


Desde aquí quiero enviarle mi más sincera enhorabuena.


En este enlace se puede leer la noticia.

http://www.europapress.es/comunitat-valenciana/noticia-cultura-colombiano-diego-montoya-gana-premio-gabriel-sije-novela-corta-ofelia-bergman-murio-noche-20081021181349.html

Meme


Teresa Cameselle (http://teresacameselle.blogspot.com/ ) me escribió proponiendome esta simpática forma de promocionar los blogs, así que vamos a ello.Las reglas son las siguientes:

- Poner estas reglas en el blog.
- Añadir el enlace de la persona que nos ha elegido.
- Compartir 6 cosas que me gusten y 6 cosas que no.
- Elegir 6 personas para enviárselo, con sus respectivos enlaces.
- Avisar a estas personas dejando un comentario en su blog.

Las seis cosas que me gustan:
1. Un domingo por la mañana, cuando los niños se meten en nuestra cama.
2. Leer sin que nadie me moleste.
3. Una puesta de sol.
4. Escribir como si me fuera la vida en ello.
5. Los abrazos.
6. Reirme de todo, en primer lugar de mi misma.
Las seis cosas que no me gustan:
1. La hipocresía.
2. Corregir lo que escribo.
3. La gente engreída.
4. La mayoría de los programas de la tele.
5. Que me hagan cosquillas.
6. Que me griten al oído.
Nunca sigo las cadenas, pero ésta me pareción interesante. Así que ahora paso la pelota a otros seis amigos, espero que no se molesten demasiado:

miércoles, 22 de octubre de 2008

El beso negado

Miro al frente y encuentro tu boca
que sale en mi busca como una loba,
ávida de un placer indecente.

Esquivo el envite, bajo los ojos,
frustrado me sacudes con furia.
Busco ayuda entre la gente,
ojos ajenos que me ignoran.
¡Que tremenda soledad la compartida¡

Tu mano de hierro me atenaza,
me fija al suelo, raíz de nada,
pues nada brota de mi pecho.
El grito se ahoga en mi garganta
cuando el puñal atraviesa mi espalda

El tiempo pasa y la soledad cambia
tu furia por esta cama.

Cambié tu cama por mi calma,
cambié mi vida por negarte un beso.
El beso de la muerte que tú,
cada día me dabas.

domingo, 19 de octubre de 2008

El viaje


Se inicia el viaje, manos y piernas de ébano agolpadas en la breve patera. Ojos que llenan el aire de lamentos impronunciables. El mar, testigo impasible, observa paciente su carnaza.






SMS al cielo


SMS al cielo: Marina he visto el mar, ese que tus ojos anhelaron y que nuestra pobreza vetó durante tantos años. Las olas traían el color de tu mirada y el agua estaba salada como tus lágrimas.

La estrella



¡Me han robado mi estrella! El grito atronó en la noche y los escasos viandantes se volvieron hacia el mendigo que mirando el cielo lloraba desconsoladamente. Alguien se acercó y le echó unas monedas que tintinearon unos segundos sobre el platito de chapa, él ni siquiera miró, seguía con la vista perdida en el universo, oscurecido por unas amenazantes nubes negras. Unos jóvenes agujereados de piercings se reían del sintecho que quería ver las estrellas en un día nublado. Nadie reparó en el otro hombre, el de traje gris a rayas, que observaba la escena desde una esquina, con la mirada torva y los brazos apretados sobre su pecho, nadie percibió el inmenso brillo que escapaba por los ojales de su chaqueta, nadie.