jueves, 27 de agosto de 2009

Cuidado con ellas


Ana y Mia pueden ser las amigas de nuestras hijas, sin nosotros saberlo. Unas amigas terribles que saben como conducirlas hasta la enfermedad o la muerte.

Ana y Mia se mueven con soltura en este medio, internet no tiene puertas que limiten sus movimientos, saltan de aquí para allá con la agilidad que les da sus pocos kilos, porque ellas son perfectas, el ejemplo a seguir.

Ana y Mia buscan sus amistades entre las chicas jóvenes, adolescentes con problema de peso, reales o imaginarios, que aspiran a ser princesas. Sí, así se denominan, princess.

Ana y Mia nunca las dejan solas, si abandonas a Ana enseguida acude Mia en tu auxilio para liberarte de esa comida que no deberías haber ingerido.

Ana y Mia son los palabras en clave que se usan en la red para denominar a la anorexia y a la bulimia, dos enfermedades de esta sociedad que estamos creando entre todos, donde sólo prima la imagen, la belleza física.

Ana y Mia acompañan a miles de adolescentes que quieren ser princesas.

Y yo estoy asustada, terriblemente asustada, buscando una foto me di de bruces con esta información que he tratado de resumir en pocas palabras. Entré en un blog y empecé a leer, en principio no entendía nada, sólo que la chica quería perder peso a toda costa para convertirse en una princesa. Después fui visitando los enlaces de su página, y el miedo empezó a tomar cuerpo. No se trataba de un caso aislado, cientos de niñas quieren ser princesas y para ello no dudan en abrazar a Ana y a Mia y en utilizar la red para buscar información y sentirse arropadas.

Muchas veces he oído hablar de este tema en los medios de comunicación, pero impacta descubrir que está ahí, al otro lado, que sólo hace falta conectarse a internet, algo que hacen habitualmente nuestros adolescentes, y encontrar la información y el apoyo necesario (es una auténtica red de chicas que se motivan mutuamente) para convertirse en anoréxica o bulímica, la mayoría de las veces en las dos cosas.
Madres, padres, estad atentos, vigilad los cambios de peso en vuestras hijas, no vaya que quieran ser princesas y acaban en manos de Ana y Mia. Aún tengo el vello de punta de pensar en las cosas que he leído y apenas he pasado media hora buscando información en internet. Cuidado con ellas.

11 comentarios:

Pablo Rodriguez Prieto dijo...

Preocupante el tema. Tengamos los ojos muy abiertos, quienes tenemos hijas. Comparto la dirección de un blog con un tema al respecto:
http://lavandotrapitossucios.blogspot.com
Un abrazo

Ro dijo...

Comparto contigo, los padres deben de estar mas interesados en las actividades que siguen sus hijos, no únicamente en la red...

¡Buena llamada de atención!

Abrazo
Ro

Maat dijo...

Hola, Felisa.

Siempre he creído que el "oficio" de padre/madre es el más difícil del mundo y para la única "profesión" que no hay preparación previa. Siento especial ternura por las parejas jóvenes que han sido padres hace pocos años. Por lo que les espera. Y siento una admiración profunda por las parejas con hijos adolescentes o a punto de serlos.
Cada día lo tenéis más difícil y vuestro esfuerzo debe ser mayor. Pero vale la pena hacerlo. Los hijos, son el mayor tesoro que tenemos.

Interesante reflexión, Felisa.

Un abrazo.

Maat

fonsilleda dijo...

Es terrible, casi terrorífico el tema que tocas hoy.
Ana y Mía, Mía y Ana, que tanto montan.
Y, tan solo con acercarse a internet, instrucciones, apoyos, disimulos...
Bicos

Poseidón dijo...

hola,

preocupante y debemos estar atentos.

saludos y feliz fin de semana

reinadesava dijo...

me has estremecido. Justo ahora busco un libro que hable del tema. Justo estoy haciendo juegos para la segunda parte de a jugar qeu trate este tema. Gracias por cuidarnos felisa. Aún tengo la piel erizada por tu información.

Neogeminis dijo...

Hola!
llego aquí por amigos en común y paso a dejarte unas palabras coincidiendo con tu post. También yo tengo hijas adolescentes y me asusté terriblemente al entrar en páginas donde chicas enfermas se alientan a perder peso, mentir a su familia, engañar el estómago con un chicle, incluso se explican cómo vomitar! Una realidad terrible que es mucho más frecuente que lo que nos imaginamos y frente a la que debemos estar muy alertas. Como madre, creo que detrás de estas enfermedades siempre hay grandes conflictos familiares que a menudo son tapados por los propios interesados, eso sí, es fácil caer en la simpleza de pensar que a nosotros y a nuestros hijos NUNCA les va a ocurrir.


un saludo desde Rosario, Aregentina!

KUBAN dijo...

Estar atentos es nuestra única arma. Gracias por esta entrada.

Felisa Moreno dijo...

Gracias a todos por vuestras aportaciones, lo cierto es que me vi en la obligación de compartir lo que había descubierto por casualidad. Sé que con esto no se soluciona el problema, pero al menos, al compartirlo, me sentí más aliviada. Mis niños aún son pequeños, pero no pienso levantar la guardia.

Un beso

venus dijo...

en mi familia hemos sufrido mucho por esta enfermedad y creo que aun nos queda por sufrir un abrazo y gracias por esta publicacion muy poca gente se interesa en este tema

Alosia dijo...

Yo tengo hijos, pero el tema me preocupa igual. Los chicos tambien estan muy influenciados por la moda del peso y " la tableta " como llaman ellos a los abdominales ordenados y marcados.
Yo por si acsao tengo una rosquillita que me adorna la cintura, no vaya a ser que vengan tiempos dificiles y no tenga de donde surtirme jajajja. Trataremos de poner humor....

Saludos. Alosia.