martes, 19 de octubre de 2010

Día internacional del cáncer de mama




La palabra cáncer suena tan fuerte, es como un martillazo sobre las ilusiones, los planes de futuro, la vida. A todas nos estremece la visión de una cabeza cubierta por un pañuelo, una mujer despojada de uno de sus más queridos bienes, el cabello. Pero esta pérdida hay que verla como sinónimo de cura y no de muerte. El cáncer de mama se cura en el noventa por ciento de los casos, el proceso es doloroso, lento, solitario, pues aunque los que estamos afuera intentemos ayudar, es una lucha de la mujer por su propia vida.


Habrá poca gente que no tenga un caso cercano de mujeres afectadas por esta enfermedad. Todas conocemos a alguien, un familiar, una amiga, una compañera, una vecina... Yo lo he vivido muy de cerca, he contemplado esa lucha diaria por salir adelante, por no perder nunca la esperanza, y puedo decir que mis besos siguen teniendo destinataria, que ella está ahí para contarlo.

Desde aquí un abrazo para todas esas mujeres luchadoras sobre todo a las que inician el tratamiento. Ánimo, estamos con vosotras.


Os dejo con un poema que dediqué a esa persona tan especial para mí:


Para María, que se merece una tregua.


La espera

En tus ojos no provocan

sombras las pestañas,

hace meses que se fueron

con tu pelo,

con tus cejas.


Se las llevó el viento

fingido de esa enfermedad maldita.

Sufrir es un verbo muy sufrido,

como tú,

que llevas en la espalda

tatuado el sufrimiento.


Soñar no es fácil

cuando la vida se empeña

en ir rompiendo cada plan

en pequeños pedazos puntiagudos.

Aguijones de hielo...


Pero sigues soñando.

Y hoy más, esperas

que esas manos entrenadas

arranquen de tu cuerpo

la semilla del dolor.


Nosotros, los tuyos,

también esperamos.

Mientras tanto, nos conformamos

con quererte.