sábado, 7 de marzo de 2009

Sábados Literarios. Me acuerdo...

Me acuerdo del día que nací, fue en casa de mi tía Cándida. Por aquel entonces mis padres aún vivían en el cortijo. Cuando se acercó la hora del parto mi madre se mudó al pueblo, para evitar algo que sucedió una vez y que nadie quiso contarme. Recuerdo que aquel día llovía a cántaros, qué es la expresión que utilizábamos entonces para decir que estaba diluviando. Los cántaros eran vasijas de barro de cuello fino y barriga preñada. Cuando se iba el agua en el ardiente verano, bajábamos hasta la fuente de la Minica a llenarlos de un líquido que sabía a tierra fresca y dejaba la boca blanda.

Llovía tanto el día que nací que las calles parecían ríos y el médico no quería salir para asistir al parto. Mi tío Rafael lo cargó sobre su espalda, al médico digo, y lo llevó hasta la casa donde mi madre esperaba envuelta en dolores y esperanza.

Perdón, no soy fiel a la verdad, no puedo acordarme de mi nacimiento, sólo recuerdo lo que me contaron. Lo creí a pies juntillas, sobre todo, porque en mi niñez siempre llovía a cántaros el día de mi cumpleaños.

24 comentarios:

Celia dijo...

Hola Felisa.
Un recuerdo muy tierno.
Un abrazo

Mercedes dijo...

Pues yo creo que lo de llover a cántaros el día que naces e una buena señal, porque el agua es vida.
Oye, Felisa, que ahora ya sabemos algo más de ti. Tu nacimiento es un buen comienzo.
Gracias por participar y venir corriendo, pero queda mucho sábado.
Un beso de manantial para ti.

Ardilla Roja dijo...

Que bien escribes y describes Felisa. Da igual que sean objetos, sabores, o sentimientos. Es un lujo y un placer poder leerte.

Felicidades :)

Felisa Moreno dijo...

Celia, Mercedes, Ardillita, gracias por vuestros comentarios. Como hace una tarde espléndida mi marido se ha llevado a los niños al parque, así que tengo un ratito por delante para escribir. Voy a aprovecharlo, más tarde me iré de blogs, estoy deseando de leer vuestros relatos.
Besos

XoseAntón dijo...

Es cierto, Felisa, algunas cosas que nos cuentan se convierten también en recuedos tan vivos que parecen nuestros.

Bikiños

La sonrisa de Hiperión dijo...

"Mi tío Rafael lo cargó sobre su espalda, al médico digo, y lo llevó hasta la casa donde mi madre esperaba envuelta en dolores y esperanza."


La gente sencilla, que siempre son gente de bien, aunque tengan que cargar al médico, contra su coluntad, en la espalda.
Saludos!

Juan Manuel Rodríguez de Sousa dijo...

Felisa, a veces nos cuentan tanto la historia de nuestro nacimiento que parece que la hemos vivido en persona. Muy bien escrito el relato. Por cierto, ¿cuándo es tu cumple?

Un saludo
Juanma

Teresa Cameselle dijo...

Bonito recuerdo, Felisa. Estoy de acuerdo con Juanma, porque lo veo ahora con mis hijos, que algunos de nuestros recuerdos de la niñez son en realidad recuerdo de algo que nos han contado tantas veces que llegamos a creer que realmente nos acordamos de aquello.
Besos.

TitoCarlos dijo...

Dice Gila que el día que nació, su madre no estaba en casa. A partir de aquí toda aventura es válida para añadirla al día de tu nacimiento. Es bueno tener alguna noticia de como transcurrió ese día para ir enlazando la vida hasta tu primer recuerdo.

Adolfo Payés dijo...

Hermoso tu blog como tu escrito me ha gustado mucho y te sigo desde ya para no perderme, y así podre venir con mas frecuencia..

un abrazo inmenso con cariño te dejo por aquí

saludos fraternos

un beso

Paco dijo...

Hola Felisa,
Esta mañana ya estuve buscando tu relato, veo que al final decidiste asistir a este sábado literario.
Me alegro de ello y por esa historia, tan bien contada de tu propio nacimiento. Todo un detalle por tu parte.

Ahora como dice JuanMa, solo nos falta saber que día fué ese tan lluvioso...
Seguro que era Abril o Mayo...

Besos a cántaros para ti

jose dijo...

Hola Felisa,
me ha gustado mucho tu historia, muy hermosa. Clara, sencilla y muy hermosa.
Un abrazo

izara dijo...

Hola Felisa, es la segunda vez que participo en estos paseos, gracias a Mercedes y creo que es una maravilla.
Tu relato y el paseo. Permite conocer vivencias y gente maravillosa.
Tu tierra siempre me ha parecido una preciosidad, aunque no la conozco en vivo. Te mando un saludo y un abrazo desde mis jaras a ti y tu mar de olivos.

Marina dijo...

Felisa me a encantado tu cuento,me gusta como escribes.Un saludo.

Pantera dijo...

La lluvia te prepara para enfrentarte a muchas inclemencias del destino, así es que seguro que nacer un día de fuerte lluvia tiene que ser bueno.
Un bonito relato. Un abrazo bloggero.

Mari Carmen dijo...

Ay, los cántaros, Felisa. Yo los tenía, pequeñitos, de acuerdo a mi tamaño, e iba con mi madre a la fuente, allá en Villaharta.

Es un recuerdo precioso el tuyo, me ha encantado. Yo no nací en día de lluvia, sino en día de calor, mucho calor, en pleno agosto, y en Almería :)

Ha sido un placer leerte :)

Abrazos

Felisa Moreno dijo...

Qué bien, estaba de visita por otros blogs y cuando he regresado al mío veo que tengo más comentarios. Mercedes ha tenido una gran idea con lo del sábado literario, nos acerca un poco más.

En cuanto a mi cumpleaños, ya quisiera yo cumplir primaveras, pero nací en invierno. Justo la semana que viene, ya os avisaré del día.

Un abrazo cálido y cercano, que las distancias no cuentan en este mundillo bloguero.

Maat dijo...

Felisa, es entrañable tener recuerdos de la infancia y sobre todo saber como fue esa llegada nuestra a esta vida.
Ha sido interesante leerte.

Un besote.

Maat

El Desván de la Memoria dijo...

Hola, Felisa:
Tu relato ya lo leí antes, pero ahora salgo de blogs y sigo en orden los relatos del sábado literario. Me gustó mucho una frase del primer párrafo:
"... para evitar algo que sucedió una vez y que nadie quiso contarme".
Diciendo eso es casi imposible no seguir leyendo hasta el final. Es un recuerdo muy curioso, aunque no sea propio. Nunca se me había ocurrido preguntar si el día que nací llovía o hacía sol.
Ah, y sigo entusiasmado con las cosas de tus hijos, la de "La muela del Oeste" me pareció genial.
Un abrazo,
Ramón

tag dijo...

Felisa,

Sigo aun leyendo relatos hoy, porque ayer tuve un dia liadillo.

A mi me encantan tus relatos, ya lo sabes, porque te lo digo muchas veces, tanto si es ficción como si son cosas de tus niños. Tienes una forma de escribir que me llega y me emociona siempre.

El relato de hoy es un recuerdo imposible, claro, tu no te puedes acordar del dia que naciste, pero te lo han contado y lo relatas tan bien, como si lo hubieras visto todo desde una ventanita.
Muy bien. Me ha encantado.

Besos

Carmina dijo...

pues ya ves de visitas todavia ayer tuve un dia dificil asi que me paso hoy, me ha gustado mucho tu relato incluso crei que te acordabas del dia de tu nacimiento...besos es precioso

Nancy dijo...

De alguna forma, lo que nos cuentan nos ayuda a recordar algo que debe estar bien guardadito en la memoria. Tu relato me hizo recordar que cuando mis dos niñas nacieron, llovió a cántaros. Se llevan cinco años, y ambas nacieron en septiembre. Hermoso relato.

Ardilla Roja dijo...

Hola Felisa :)

Te lo he dicho en mi blog, pero quiero asegurarme de que me lees. Quiero darte las gracias por esas palabras que me has dejado hace un momento. Que alguien que está a punto de ver publicada una novela, me diga lo que me ha dicho, me inyecta vitaminas y me da mucha moral.

No sé si lo que escribo tiene magia, quizás simplemente esté en los ojos de quien lee. Muchas gracias, otra vez.

ruyelcid dijo...

¡Felices Diluvios Diarios... (A Pabñi Guerrero, minuto 4')
https://www.youtube.com/watch?v=lUkAHnbASgU&feature=youtube_gdata_player